domingo, abril 22, 2012

EL CINE DIGITAL ABRE PERSPECTIVAS A LOS JÓVENES


Hace una veintena de años ya lo predijeron Francis Ford Coppola y George Lucas: la digitalización facilitará el acceso al cine de nuevos talentos y abrirá perspectivas a los jóvenes.
En efecto, cualquiera puede hacer hoy una película. Daniel Myrick y Eduardo Sánchez (en la foto) realizaron en 1999 el célebre Proyecto de la Bruja Blair, con una cámara de vídeo digital y sólo 22.000 dólares de presupuesto. Un filme de terror promocionado por Internet, que recaudó 250 millones en todo el mundo.
Pero en año 2007, el israelí Oren Peli rodó en California una nueva película de miedo con el mismo sistema. Paranormal Activity costó 15.000 dólares y alcanzó una recaudación de 195 millones; pues la realizó en una semana y, tras haberla visto Steven Spielberg, la adquirió y distribuyó Paramount.
Otro sistema de rodaje es el llamado crowdfunding: se trata de lograr pequeñas donaciones a través de Internet y, una vez reunido el dinero, iniciar el rodaje. Lo inventaron en 2004 dos franceses, Guillaume Colbot y Pommeraud Benjamin, y hoy le han seguido diversos jóvenes españoles. Por ejemplo, Nicolás Alcalá, Carlota Rodríguez y Bruno Teixidor han realizado El cosmonauta con este sistema, pues recaudaron por Internet unos 462.000 euros para financiar el rodaje.
Es decir, sólo hace falta iniciativa y talento -también hay quienes ruedan por medio de los teléfonos móviles- para levantar una película digital. Ya no serán necesarias las subvenciones oficiales, sino la democratización del acceso al cine por parte de los jóvenes.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 22-IV-2012)

lunes, abril 09, 2012

RECORTE DE SUBVENCIONES PARA EL CINE ESPAÑOL


El plan de austeridad del nuevo Gobierno ha afectado sobremanera al cine español. En la esperada reducción de los Presupuestos Generales del Estado para 2012, las subvenciones descienden de 76 a 49 millones de euros. Y el total del presupuesto del Instituto de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales (ICAA) pasa de 106 a 68,86 millones, es decir, un 35,4% menos que 2011.
El primero en manifestarse ha sido el presidente de los productores españoles, Pedro Pérez, que ya anuncia “paro y retroceso”. Y, aunque entiende la política de recortes, le sorprende que “estos presupuestos sean más duros con las ayudas al cine que con otras partidas del área de Cultura”; pues contaban con una reducción menor, del 25% como máximo.
Por su parte, el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle, declararía poco antes: "Yo apelo al sentido común de todos en un momento como este. El cine español ha de saber que tiene por delante un presente complicado. Estamos en un proceso de transformación de los cauces de financiación del cine. Hay que ensayar escenarios distintos en los que se dé una mayor apuesta por la desgravación”.
Desde principios de año se han visto reducidos drásticamente los rodajes, y también la preparación de nuevos proyectos, en espera de que el Gobierno del Partido Popular moviera ficha. Así, sólo se han empezado a rodar 10 películas desde enero, de un total de 25 rodajes, en su mayoría cortos y documentales. La cifra está documentada por el ICAA.
La verdad es que se ha vivido demasiado de las subvenciones. Por tanto, habrá que apretarse el cinturón, y realizar menos películas y más buenas. Si el cine español quiere recuperar a su público, claro.
(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 9-IV-2012)

lunes, abril 02, 2012

CINE AMERICANO PARA UNIVERSITARIOS ESPAÑOLES


Si la semana pasada hablábamos del interés de los alumnos estadounidenses por el cine español, hoy nos queremos referir al éxito que está teniendo entre universitarios españoles un curso sobre el cine americano.

Ciertamente, el Institut d’Estudis Nord-americans de Barcelona, cuyas actividades culturales dirigen Carles Domingo y Guillem Iglesias, ha organizado un ciclo titulado La Historia del Cine Clásico Norteamericano, al que asisten una cincuentena de alumnos -universitarios y cinéfilos-; entre ellos, dos críticos cinematográficos.

En este curso especializado se estudian los grandes mitos del gran cine americano: los cineastas y géneros que hicieron famoso a Hollywood. Además de las clases teóricas, se proyectan las películas más significativas de la Meca del Cine: desde la “muda” El nacimiento de una nación (Griffith, 1915) y la imperecedera Lo que el viento se llevó (1939), hasta la magistral obra de Hitchcock Vértigo (1958), pasando por Ciudadano Kane (Orson Welles, 1941) o la inolvidable Casablanca. Todas ellas, en versión original subtituladas.
Un convenio con el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad de Barcelona, ha permitido que los alumnos asistentes puedan obtener 6 créditos de libre elección por las espléndidas reseñas que están realizando sobre cada película. Los certificados y diplomas acreditativos se entregarán en una sesión especial, con la presencia de autoridades académicas y del Consulado de Estados Unidos.


(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 17-VI-2012)

domingo, marzo 25, 2012

CINE ESPAÑOL PARA UNIVERSITARIOS NORTEAMERICANOS



Recientemente, en el Consortium for Advanced Studies in Barcelona (CASB) he impartido un curso sobre Historia del Cine Español, en el cual han participado 24 universitarios norteamericanos, procedentes de ocho importantes centros académicos de Estados Unidos.

El CASB, que dirige el doctor Juan José Romero, coordina cursos especializados para alumnos de ese país, en colaboración de las Universidades de Barcelona, Autónoma, Politécnica y Pompeu Fabra, desde el año 2004.

Entre las asignaturas que cursan estudiantes –bastantes becados– procedentes de las Universidades de Harvard, Chicago, Brown, Northwestern, Columbia, Stanford, Cornell y Princeton, se ofreció este año una Historia del Cine Español, que ha tenido mucho éxito.

Con clases, ejercicios escritos y proyecciones de películas tan famosas como La aldea maldita (1930), La verbena de la Paloma (1935), Raza (1941), Surcos (1951), ¡Bienvenido, Míster Marshall! (1952), Muerte de un ciclista (1955), La caza (1965) y Tristana (1970), entre otras, se han estudiado la obra de cineastas tan célebres como Florián Rey, Benito Perojo, Luis García Berlanga, Juan Antonio Bardem, Carlos Saura, Luis Buñuel… o Pedro Almodóvar. Asimismo, los alumnos mantuvieron coloquios con tres realizadores catalanes: Rosa Vergés, Josep Maria Forn y Edmon Roch, después de visionar sus filmes.

Resulta sorprendente que cuando muchos espectadores españoles desprecian las películas autóctonas, jóvenes estadounidenses se interesen por el conocimiento de nuestra historia y cultura cinematográfica.


(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 25-III-2012)



domingo, marzo 11, 2012

UNA MONJA DESFILA POR LA ALFOMBRA ROJA DE LA ACADEMIA




Uno de los hechos más curiosos de la pasada Gala de los “Oscar” fue el desfile de una monja de clausura por la alfombra roja de la Meca del Cine. Ciertamente, en la ceremonia -nunca mejor dicho- del domingo anterior asistió la antigua actriz norteamericana Dolores Hart, que abandonó Hollywood para entrar en la abadía benedictina Regina Laudis Bethlehem (Connecticut), de la cual hoy es priora.

Con 74 años -50 de monja-, dejó el mundo del cine en 1963. Había debutado en Loving You (1957), al lado de Elvis Presley (en la foto), con quien se besó en esta película sobre la vida del mítico cantante. Como ha contado la propia madre Dolores, ambos se sonrojaron, y tuvieron que repetir varias veces la escena. Después de seguir vinculada a la Academia de Hollywood -durante algunos años incluso votó a instancias del entonces presidente Karl Malden, que le envió un aparato para ver las películas seleccionadas-, en la presente edición ha obtenido permiso de su orden para asistir a la Gala y entregar un “Oscar” al Mejor cortometraje documental.

Pero si este 26 de febrero Dolores Hart se paseó con su hábito por la célebre alfombra roja, fue para apoyar la nominación del corto God is the bigger Elvis, dirigido por Rebecca Cammisa, que narra en 37 minutos la historia de su abadía. “Dejé entrar a las cámaras para ayudar a todas aquellas personas que están en busca de su alma. El camino hacia el Señor es un trayecto maravilloso”, manifestó. Ella lo tomó a los 24 años, y es la única monja con derecho a voto en la Academia de Hollywood. Sus profundos ojos azules transmiten paz, serenidad y bondad, a pesar de sufrir una enfermedad muy dolorosa desde hace quince años, para la cual recauda fondos, al igual que para reformar su abadía.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 10-III-2012)

domingo, marzo 04, 2012

GLOSA A LOS "OSCAR" DE HOLLYWOOD


Una semana después de los “Goya” llegaron las más codiciadas estatuillas del mundo del cine. Los miembros de Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood concedieron los “Oscar” en su 84 edición.
No ha habido sorpresas: las dos grandes candidatas se han llevado los preciados galardones: The Artist, 5 - La invención de Hugo, 5. Pero el empate no ha sido tal, pues los principales “Oscar” han sido para la obra del director galo Michel Hazanavicius: Mejor película, director, actor protagonista, vestuario y banda sonora; mientras la también magistral cinta en 3D de Martin Scorsese sólo se ha llevado los premios técnicos. Curiosamente, el cineasta estadounidense ofrece un homenaje a los pioneros del cine mudo europeo, al mismo tiempo que el francés hace lo propio con el cine silente de Hollywood.
Otro triunfador de la noche -aunque no estuvo presente en la gala, como ya es habitual- fue Woody Allen, por su guión original de Midnight in Paris. Y el gran perdedor de esta edición ha sido Steven Spielberg, que no obtuvo ningún galardón por su último film comercial: el brillante War Horse (Caballo de batalla).
Asimismo, los nominados españoles se fueron de vacío: ni el tándem Fernando Trueba-Javier Mariscal ganaron el “Oscar” al Mejor largometraje de animación por Chico & Rita, ni nuestro compositor Alberto Iglesias fue premiado por la notable partitura de El topo. Únicamente Penélope Cruz lució su figura en la ceremonia, junto a otras muchas stars que exhibieron con sus modelos exclusivos para la gran fiesta de la Meca del Cine.
(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 4-III-2012)

domingo, febrero 26, 2012

"GOYAS" PARA TODOS LOS GUSTOS




Como casi todos los años, asistí a la Gala de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, que emula a la famosa de Hollywood desde hace 26 años. La nueva edición fue bastante comedida y llena de glamur. Por la alfombra roja desfilaron bellas actrices -también extranjeras, como Melanie Griffith y Salma Hayek-, luciendo vestidos de alta costura, y directores como Carlos Saura, Pedro Almodóvar, Álex de la Iglesia, entre otros.


Los premios fueron muy bien repartidos: No habrá paz para los malvados, el thriller del vasco Enrique Urbizu (en la foto, junto a José Coronado), derrotó a La piel que habito, el último melodrama de Pedro Almodóvar, por 6 contra 4. También cuatro galardones obtuvo el western Blackthorn. Sin destino, de Mateo Gil. Y con tres merecidos “goyas” se fueron Eva, ópera prima del barcelonés Kike Maíllo -también premiada en los “Gaudí”- y La voz dormida, del andaluz Benito Zambrano. Así, que todos contentos.


La nota más fuerte de la noche la puso Santiago Segura, el artífice de Torrente, que realizó un incendiario monólogo; cosa que no hizo la presidencia de la Academia Española en su discurso oficial ante las autoridades: el ministro de Cultura y su secretario de Estado. Los “twitteros” solicitaron que sea el presentador de la próxima ceremonia, en lugar de Eva Hache, que lució siete modelos. También dio su “número” Isabel Coixet, al agradecer el “Goya” al Mejor documental: Escuchando al juez Garzón. Pero la sangre llegó menos al río que en la Gala de la Academia Catalana.


Más de cuatro millones de telespectadores tuvo esta XXVI edición de los Premios “Goya”; espectadores que después no van a ver cine español.





(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es/, 25-II-2012)

lunes, febrero 20, 2012

NUEVO SISTEMA DE AYUDAS AL CINE ESPAÑOL



Recientemente, el ministro José Ignacio Wert compareció ante la Comisión de Cultura del Congreso de Diputados, para presentar sus ideas para las futuras leyes sobre el mecenazgo, la propiedad intelectual, ayudas a la cinematografía y a los toros.

Con los que respecta al Séptimo Arte, el nuevo titular de Educación, Cultura y Deporte anunció este cambio: “Queremos apoyar a nuestro cine mediante un modelo mixto de financiación, en el que las ayudas directas se complementen de forma progresiva con una política más decidida de incentivos fiscales”.

Con tales declaraciones, José Ignacio Wert ha querido espantar el fantasma del mecenazgo que tanto miedo suscita entre los productores españoles. “El Gobierno explorará vías que mejoren los exiguos porcentajes de desgravación que contempla la actual Ley del Cine y la Ley del Impuesto sobre Sociedades. Además, las ayudas directas no desaparecerán en su totalidad, dado que constituyen, en todos los países de nuestro entorno, el fundamento del cine entendido como hecho esencialmente artístico”, añadió.

Ante las declaraciones del ministro, el mundo del cine se pronunció casi unánimemente a favor de estos principios generales; entre ellos el presidente de los productores españoles, Pedro Pérez, y el cineasta Manuel Gutiérrez Aragón.

¡Y uno que pensaba que, con la crisis y los recortes, el nuevo Gabinete del PP iba a suprimir las discutidas subvenciones al cine autóctono y defenderlo únicamente con la supresión del doblaje de las películas extranjeras!


(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es/, 19-II-2012)

lunes, febrero 13, 2012

SE REPARTIERON LOS PREMIOS "GAUDÍ"




La Academia del Cinema Català celebró su IV edición de galardones especializados. Al contrario que el año anterior con Pa negre, los Premios “Gaudí” han estado repartidos muy equitativamente. Con una gala brillante, a modo de comedia musical -que le costará superar a la próxima de los Premios “Goya”-, y con la asistencia de todo el mundillo cinematográfico barcelonés, las grandes vencedoras fueron Mientras duermes, de Jaume Balagueró, y Eva, del debutante Kike Maíllo, con seis y cinco “Gaudí”, respectivamente.


La nueva película del gran especialista en cine de terror, Jaume Balagueró, se llevó el galardón al Mejor director, guión y producción en lengua castellana, además de su protagonista Luis Tosar; mientras la ópera prima de Kike Maíllo obtuvo el premio a la Mejor película en lengua catalana. Este joven realizador es uno de los graduados de la ESCAC, la Escuela Superior de Cinematografía y Audiovisuales de Cataluña, que ya es un referente de nuevos cineastas premiados, no solo en esta autonomía sino también por la misma Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Me refiero a Juan Antonio Bayona (El Orfanato), Roser Aguilar (Lo mejor de mí) y Mar Coll (Tres días con la familia).


Asimismo, el western catalán Bruc, la llegenda, se llevó tres “Gaudí” técnicos, y las otras estatuillas fueron muy repartidas, para tener a todos contentos; entre ellas a Verónica Echegui, que obtuvo la galardón a la Mejor actriz por su papel en el filme Katmandú, un espejo en el cielo, de Icíar Bollaín, también presente en la gala.


La fiesta fue un tanto “contestada” en la calle, con protestas de bomberos y policías, ante las autoridades que acudieron. Y banqueros y políticos españoles fueron satirizados en el espectáculo por la corrupción y los recortes. Pero la sangre no llegó al río. El público salió satisfecho, y los premiados con el artístico “Gaudí” bajo el brazo.



(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es/, 12-II-2012)





domingo, febrero 05, 2012

GOLPE MORTAL A LA "PIRATERÍA"




Mientras el nuevo Gobierno español ha aprobado la discutida Ley Sinde -con algunas modificaciones- propuesta por el anterior Gabinete, estos días pasados fue noticia en todo el mundo la operación del FBI en torno a la piratería de películas online. Los agentes norteamericanos han cerrado las webs Megaupload y Megavideo, al tiempo que detenido a sus máximos responsables, para quienes se pide una pena máxima de 50 años de cárcel.

En efecto, el grupo empresarial Megaupload, que funcionaba desde 2005 y nació en Hong Kong, es la web número 13 en el ranquin de las más visitadas del mundo, con unos beneficios declarados de 175 millones de dólares. De ahí que sus dirigentes vivieran a cuerpo de rey -se ha visto la impresionante finca del principal empresario- en nueve países. Asimismo, el FBI también ha decomisado un total de 50 millones de dólares en activos informáticos.

Pienso que es una buena noticia para la industria del cine; no tanto para aquellos internautas que se “bajaban” las películas gratis a su ordenador. En esta época de crisis, las pérdidas que han provocado los encausados -según la acusación del departamento de Justicia de Estados Unidos- es de 500 millones de dólares en concepto de derechos de autor.

Esperemos que esta limpieza en la Red -iniciada con el debatido proyecto de ley estadounidense Stop Online Piracy Act (SOPA)- sirva para concienciar a los ciudadanos de que bajarse películas “piratas” sin pago alguno es un delito por violación de la propiedad intelectual.



(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es/, 5-II-2012)

lunes, enero 30, 2012

NOMINADOS A LOS "OSCAR" 2011




Acaban de proclamarse las candidaturas a los Oscar de Hollywood correspondientes a la producción del año 2011. Las nominaciones están encabezadas por La invención de Hugo, magistral película de Martin Scorsese, y The Artist, el entrañable homenaje al cine mudo.


La primera opta a once estatuillas doradas, y rinde homenaje al gran pionero del cine silente galo, Georges Méliès; mientras que la obra del también francés Michel Hazanavicius le sigue con diez nominaciones. Ambas películas pueden repartirse los premios.


En cuanto a los directores asimismo están bien clasificados Woody Allen (Midnight in Paris, nominado a la vez al Mejor guión original), Terrence Malick (El árbol de la vida) y Alexander Payne (Los descendientes). George Clooney sale como favorito por esta última película, y Brad Pitt por Moneyball, junto a la veterana Meryl Streep por su genial interpretación de Margaret Thatcher en La Dama de Hierro.


El cine español está representado por Chico & Rita, de Fernando Trueba y Javier Mariscal, como Mejor largometraje de animación, y el músico Alberto Iglesias, por su partitura en la británica El topo. Y el cine extranjero tiene como candidata -apeada Pa negre en la primera selección- a la iraní Nader y Simin: una separación, entre otros filmes aún no estrenados en nuestro país.


Steven Spielberg, con Las aventuras de Tintín, ha sido relegado a nominaciones técnicas; pero su War Horse está seleccionada como Mejor película; al tiempo que ha quedado fuera de las candidaturas el maestro Clint Eastwood, con J. Edgar, y su protagonista Leonardo DiCaprio, en el papel de Hoover, fundador del FBI.


En fin, el próximo 26 de febrero sabremos quiénes son los ganadores de los Oscar de Hollywood de 2011.



(Publicado en DE PELÍCULA, www.diarioya.es, 29-I-2012)

jueves, enero 26, 2012

ADIÓS AL MAESTRO ANGELOPOULOS, UN HUMANISTA DE LA PANTALLA



Este martes murió de accidente -fue atropellado por una moto cuando estaba realizando localizaciones para el final de su nueva trilogía- el gran cineasta Theo Angelopoulos, a quien conocí personalmente con motivo de su conferencia en el Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB). Sirva esta semblanza como sencillo homenaje



Maestro del cine griego, Theodoros Angelopoulos había nacido en Atenas (17 de abril de 1935). Después de cursar Derecho, emigró a París para estudiar Literatura en La Sorbonne y Cine en el IDHEC. Crítico cinematográfico en el diario Democratiki Allaghi, pronto se introduce en la industria cinematográfica de su país como actor y director de producción. Realizador del premiado cortometraje Ekpombi, en 1970, tras el "golpe de los coroneles", debuta el mismo año como director con el largo La reconstrucción, que sería bien acogido en diversos festivales internacionales, donde ya se reflejaba la singularidad estética de este autor: la cámara se convierte en un testimonio impasible de la intimidad de los personajes.


Pero su reconocimiento mundial llega con su primera trilogía sobre la Grecia contemporánea: Días del 36, El viaje de los comediantes y Los cazadores (1972-1977), influida por el estilo didáctico de Bertolt Brecht, que resultó de una lectura difícil por su peculiar simbología crítica y su gran cantidad de alusiones políticas e históricas. En esta tríada fílmica, el maestro Angelopoulos bucea en la memoria colectiva de su país, oponiendo el pequeño grupo humano al héroe tradicional y la masa. A tal fin, utilizaría las posibilidades creadoras del plano-secuencia para superponer momentos históricos y pasar del mito a la realidad.


Su estilo épico-cultista, de gran belleza poética y virtuosismo de imágenes, bebe en las fuentes de la Tragedia griega. Asimismo, Theo Angelopoulos se cuestionaba la relación entre la Historia, el Tiempo y la Memoria. En sus más recientes películas, iría abandonando la carga política para insistir mucho más en la problemática social y existencial, a la vez que habñía condensado la complejidad estética y técnica de sus planos. Por ejemplo, su fábula onírico-filosófica Paisaje en la niebla (1988) refleja la crisis existencial de hombre de hoy, a través del itinerario físico-moral de unos niños griegos en busca de la libertad. Pero su magistral La mirada de Ulises (1995) es una de las obras más importante de la cultura del siglo XX, justo cuando el cine había cumplido sus primeros cien años de existencia.


Después llegarían La eternidad y un día (1998), nueva parábola sobre la emigración y las contradicciones existenciales de un poeta, plena de sugerencias e íntimamente relacionadas con los grandes clásicos griegos. Su nueva trilogía, iniciada con la también impresionante Eleni (2004) y continuada con I skoni tou hronou (20o8) -todavía sin estrenar en España-, no ha podido concluirse por esta muerte prematura a los 76 años.


El humanista Theo Angelopoulos era, sin duda, uno de los autores más reconocidos dentro del panorama cinematográfico internacional.






lunes, enero 23, 2012

UNA JURISTA AL FRENTE DEL CINE ESPAÑOL



El nuevo Gobierno del PP ha roto una tradición: acaba de nombrar Directora General de Cinematografía a una no profesional del sector. Se trata de la profesora Susana de la Sierra.

Los últimos años hemos tenido al frente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA) a cinéfilos y especialistas como Pilar Miró, Fernando Méndez-Leite, Miguel Marías, José María Otero, Fernando Lara, Ignasi Guardans y Carlos Cuadros.

Pero hoy se encargará de gestionar la política del cine español la doctora De la Sierra, profesora titular de Derecho Administrativo y Directora del Centro de Estudios Europeos de la Universidad Castilla-La Mancha (Toledo), además de autora de un importante estudio titulado “Derecho del cine: administración cultural y mercado”.


No obstante, Susana de la Sierra Morón (Santander, 1975) es una profesional competente: habla cinco idiomas y ha sido profesora invitada en las Universidades de Oxford, Columbia y Nueva York, donde con una beca Fullbright completó esa investigación sobre la regulación de la cinematografía en Derecho comparado. Pero ahora deberá poner “el cascabel al gato”.


Especialista en Derecho de la Cultura, en particular del cine y su fiscalidad, ¿se atreverá -en esta época de crisis y recortes económicos- a acabar con las discutidas subvenciones a las películas autóctonas? O bien, ¿acometerá el final del doblaje de las películas extranjeras, para que no hagan una competencia desleal a las españolas? Desde esta tribuna, deseamos a esta jurista la mejor gestión.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es/, 22-I-2012)




martes, enero 17, 2012

DE PELÍCULA: VUELVE EL CINE MUDO y CANDIDATOS A LOS "GOYA"




Títulada DE PELÍCULA, publico desde hace casi un año un columna prácticamente semanal en el histórico Diario YA, que ahora se edita sólo digitalmente. Reproduciré en mi weblog estos artículos de actualidad, a partir del 2012, una vez hayan visto la luz en ese periódico




VUELVE EL CINE MUDO

No voy a hacer aquí una reseña de la aclamada película francesa The Artist, que acaba de obtener el Globo de Oro, precedentes a los Oscar de Hollywood; más bien comentar un fenómeno actual: la vuelta del cine silente.

La verdad es el que el Séptimo Arte nunca fue totalmente mudo. Hasta 1930 -cuando se generalizó el cine parlante-, las películas se “sonorizaban” a piano o con una orquesta. Pero en estos días, ha surgido en nuestras pantallas una serie de títulos que harán las delicias de los espectadores de ayer y hoy.

Aparte de ese nostálgico homenaje al cine mudo que es The Artist, del cineasta galo Michel Hazanavicius, con unos entrañables Jean Dujardin y Bénénice Bejo evocando a las “estrellas” de los años 20, el norteamericano Martin Scorsese estrena en color y 3D La invención de Hugo, donde rinde homenaje al maestro Georges Méliès -que encarna el actor Ben Kingsley-, uno de los grandes pioneros, creador del cine fantástico.

No obstante, ese “revival” también ha llegado a nuestro país: Pablo Berges está preparando una Blancanieves muda, en blanco y negro, cuya acción se trasladará a la España de principios del siglo XX, con Maribel Verdú, Ángela Molina e Inma Cuesta como protagonistas. La Verdú interpreta a la madrastra aristocrática del cuento de los Hermanos Grimm.

Por último, en este regreso al cine mudo, se ha estrenado una película noruega de 1921, La bendición de la tierra, de Gunnar Sommerfeldt, un relato épico -basado en una novela de Knut Hamsun, Premio Nobel de Literatura- sobre la colonización, que remite a los grandes western de Hollywood. Este filme mudo, restaurado, se exhibe con su partitura original.


CANDIDATOS A LOS "GOYA"

El pasado martes, la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha anunciado las nominaciones a los más codiciados premios del cine español. El veterano Lluís Homar y la joven Inma Cuesta leyeron las candidaturas ante los medios de comunicación.

Cuatro películas autóctonas han acaparado la mayoría de los “Goya” de la temporada 2011. Se trata de Blackthorn. Sin destino, el western de Mateo Gil -el habitual guionista de Alejandro Amenábar-; La piel que habito, otro insólito melodrama de Pedro Almodóvar -ya comentado en esta sección, al “pinchar” en Estados Unidos-; No habrá más paz para los malvados, el sobrio thriller del vasco Enrique Urbizu; y La voz dormida, del andaluz Benito Zambrano, un polémico e hiperrealista testimonio de la represión durante la posguerra española.

También algunos de los protagonistas de estas cuatro películas han sido nominados: Antonio Banderas y Elena Anaya, por el filme de Almodóvar; la propia Inma Cuesta (en la foto, junto al catalán Homar), por la cinta de Zambrano; y José Coronado, por su sólida interpretación del “duro” policía de la obra de Urbizu; junto a Daniel Brühl y Luis Tosar, por Eva y Mientras duermes, respectivamente. Asimismo, son candidatas a la mejor actriz la joven Verónica Echegui, por Katmandú, un espejo del cielo, y la más veterana Salma Hayek, por La chispa de la vida.

Entre los nominados al Mejor director revelación, sobresale el autor de la citada Eva, Kike Maíllo; y en los cortometrajes, El barco pirata, de Fernando Trullols, que también son candidatos al “Gaudí” de la Acadèmia del Cinema Català. En fin, el próximo 19 de febrero, en la gala del Palacio de Congresos de la Comunidad de Madrid, dilucidaremos quiénes son los ganadores de la 26 edición de los Premios “Goya”.






(Publicado en Diario YA, http://www.diarioya.es/, 3 y 16-I-2012)

domingo, enero 01, 2012

PELÍCULAS RECOMENDADAS PARA ESTAS FIESTAS



- LAS AVENTURAS DE TINTÍN
- ALVIN Y LAS ARDILLAS (menores)
- ANOTHER YEAR
- ARTHUR CHRISTMAS: OPERACIÓN REGALO (menores)
- EL ÁRBOL DE LA VIDA
- THE ARTIST
- EL CASCANUECES 3D (menores)
- LA CONSPIRACIÓN
- CRIADAS Y SEÑORAS
- LA DAMA DE HIERRO
- UN DIOS SALVAJE
- EVA
- FLOQUET DE NEU (menores)
- UN GATO EN PARÍS (menores)
- EL GATO CON BOTAS (menores)
- EL HAVRE
- JANE EYRE
- KERITY Y LA CASA DE LOS CUENTOS (menores)
- MAKTUB
- MARGIN CALL
- MISIÓN IMPOSIBLE: PROTOCOLO FANTASMA
- NADER Y SIMIN, UNA SEPARACIÓN
- EL NIÑO DE LA BICICLETA
- LA NOCHE DE FIN DE AÑO
- PÁNICO EN LA GRANJA (menores)
- PINA
- REBELIÓN EN LA ISLA (menores)
- EL REY LEÓN 3D (menores)
- WICKY EL VIKINGO Y EL MARTILLO DE THOR (menores)
- WINX 3D. LA AVENTURA MÁGICA (menores)



¡Y Feliz Año, con Buen Cine!

lunes, diciembre 05, 2011

CATALAN CINEMA IS ON PATH TO INTERNATIONAL RECOGNITION





Catalan News Agency me entrevistó el 2 de diciembre y "colgó" en su web en inglés la entrevista grabada en vídeo (cfr. también Y0uTube, 3'22''). Reproducimos a continuación el reportaje escrito


By SARA GÓMEZ


Barcelona (ACN).- The release of Pa Negre (Catalan for Black Bread) in 2010 marked a turning point in the history of film creation and production in Catalonia. This popular outlook is a recent phenomenon. For decades, the Catalan film industry was not well known outside of its borders by anyone who was not a film lover. Always included inside the general concept of Spanish cinema, a Catalan production had to carry out a titanic effort to shine within the national market. However, Pa Negre’s recent nomination to compete as the Spanish candidate for Best Foreign Language Film Award at the 2012 Oscars has unleashed an impressive chain reaction that forecasts a new era for cinema made in Catalonia.

The key to this success is the subject of debate among experts, but a common belief leads them to speak about an improvement in production quality and the rise of a new generation of directors capable of creating industrial products without losing the essence of author cinema.


Another matter for discussion has been focusing on what should be considered Catalan cinema. Are Catalan movies only those shot in Catalan or those productions created with Catalan resources? Some make an analogy with literature, and consider the language a film is shot in to be the main element of classification. However, movie critic Josep Maria Caparrós considers Catalan cinema to be that which is “channelled in Catalonia and with a major Catalan production”, whether it includes films in Catalan or not. Esteve Riambau, Director of Catalonia’s Cinematheque, prefers to downplay the issue and firmly states that Catalan cinema “is that produced in Catalonia”. No more, no less.

THE CATALAN CINEMA'S TRIO OF ACES


Experts have defined the nature of Catalan cinema, the next step in the classification process is that film productions currently developed in Catalonia insert themselves in one –sometimes two– of three cinema genres that dominate the Catalan movie market: documentary productions, author cinema and industrial or genre films.

DOCUMENTARIES AS THE CATALYST FOR CHANGE


Documentary cinema was the first genre responsible for unleashing the transformation process of Catalan contemporary cinema in 1999, when the first feature film promoted by a university was shown at Sitges Film Festival. Mones com la Becky (Monkeys like Becky) by Joaquim Jordà and Núria Villazán converted documentary cinema into the starting point for experimentation methods that fiction had blocked. “It is a minority production that explores language”, says Esteve Riambau, Director of Catalonia’s Cinematheque. This tendency proved that quality cinema was possible outside robust industrial values and claimed a generational renewal.


Other key names from this trend are José Luis Guerín –with his film En construcción (Under Construction - 2000)–, Mercedes Álvarez –former film editor of Guerín that directed El cielo gira (The Sky Turns - 2005), awarded at the International Film Festival Rotterdam– or Carles Bosch and Josep Maria Domènech, whose Cuban Balseros (Rafters - 2002) achieved a nomination for the Academy Award for Best Documentary Feature in 2004.

RECOVERED AUTHOR CINEMA


Alongside Catalan documentary cinema, a second film genre has consolidated its place inside the field of fiction: the author cinema. Movie critic Josep Maria Caparrós defines this film genre as a movement that “analyses our surroundings”. But author cinema is also a branch that brings together two different nourishment sources.

On the one hand, this artistic product is represented by veteran directors that have adapted their styles to the new trends throughout the decades such as Ventura Pons, who has been a key figure of Catalan cinema since the beginning of the1980’s. His film career took off with a documentary production –Ocaña, retrat intermitent (Ocaña, Intermittent Picture - 1978). Pons took advantage of the liberal climate of the late 70's, 80's and early 90's to launch an irrelevant but funny series of comic movies full of spicy behaviour. Què t’hi jugues, Mari Pili? (What’s Your Bet, Mari Pili? - 1990), Aquesta nit o mai (Tonight or Never - 1991) or Rosita, please! (1993) are three examples from this period, which later gave way to more experimental and literary styled films such as Actrius (Actresses - 1997) or Morir (o no) (To die (or not) - 2000). The creations of Pons over the last few decades have shown a more realistic approach to everyday characters. This is the case for Anita no pierde el tren (Anita Does not Miss the Train - 2001), about a recently unemployed cinema ticket clerk that has a love story with a married man; Food of Love (2002), a Spanish-German film shot in English that was at the Official Selection of the Berlin International Film Festival the same year, or A la deriva (Drifting - 2010), shown at the 2010 Seattle International Film Festival.


Director, screenwriter and producer Pere Portabella is also part of the re-emergence of author cinema. Portabella, who lived through the difficult times of censorship in the Franco dictatorship and the establishment of Spanish democracy, sets himself as one of the most relevant figures of Catalan avant-garde cinema in the 1970's. Despite having broader film production experience in the field of short movies, Portabella’s experimental style also transcends his larger creations. His latest work Die Stille vor Bach (The Silence Before Bach - 2007), looks at the approach to music through the work of Johann Sebastian Bach, and was presented at the Venice International Film Festival. It is the embodiment of Portabella’s love for anecdotal absence.

THE NEW AUTHOR CINEMA


“A generation of new directors. A generation that couldn’t care less about the dramas of the past and that focuses on daily life and love and work relations”. With these words, professor and film critic Josep Maria Caparrós shapes the silhouette of the renewed Catalan author cinema. This latest trend started back in the decade of the 90's and is characterised by “the eruption of young people as the result of the great work of the ESCAC –Cinema and Audiovisual University School of Catalonia–“, explains a smiling Caparrós, who teaches there.


ESCAC’s production company, Escándalo Films, has been crucial in the expansion of Catalan cinema. Since its birth in 1999, Escándalo Films has had a clear purpose of fostering the incorporation of young artists to the film and audiovisual industries. Features such as the futuristic Eve (2011), fresh and delightful Blog (2010) or Mar Coll’s intimate drama Tres dies amb la família (Three Days With the Family - 2009) are examples of the success of the company, which includes the production of more than 200 short films that combine over 400 awards.


THE FRENCH LAUNCHING PLATFORM

The Festival de Cannes has served as a springboard for many of these revelation directors. Albert Serra’s Honor de Cavalleria (Knighthood Honour - 2006) achieved great reviews at the French Festival, a well as his El cant dels ocells (The Song of Birds - 2008), a story that revolves around the story of the Three Wise Men in the Bible. The autobiographical Marc Recha film Pau i el seu germà (Pau and His Brother - 2001) entered the Cannes Official Selection in 2001, whereas his collage of daily stories Les mans buides (The Empty Hands - 2003) was chosen for the festival’s section ‘Un certain regard’ in 2003. Jaime Rosales is the third name that completes this list of Catalan directors that looked for their lucky star at the French Riviera city with titles like Las horas del día (The Hours of the Day - 2004) or La soledad (Solitary Fragments - 2007).

A LONG WAY FROM RECOVERING FIRST PLACE IN THE CINEMA RACE


All these successful international films produced in Catalonia, represent what Caparrós sees as the attempt by Catalan cinema “to spread its idiosyncrasy and language”. Caparrós remembers the times when Catalonia was Spain’s main cinema production centre, before Franco’s dictatorship centralised the entire film industry in Madrid after the Spanish Civil War. In the 1960's, the so-called ‘School of Barcelona’, a group of intellectuals and directors from the Catalan bourgeoisie (including Pere Portabella), made an unsuccessful attempt to produce films far from Spanish mainstream movies. The winds of change eventually came after Franco’s death in 1975. For the past twenty years, the Catalan cinema sector has sought to recover its place at the top with the resurgence of revelation directors. Now it is time for the Catalan public to live up to the open challenge of consuming their own home grown cinema, exhorts Caparrós.


GENRE FILMS: CATALAN CINEMA'S INDUSTRIAL WILL


Not all Catalan cinema productions belong to the border territories of documentary or author cinema. Esteve Riambau, Director of Catalonia’s Cinematheque, believes that the film industry of Catalonia has an “industrial determination”. This refers firstly to the consolidation of the successful field of horror movies, also promoted by the Sitges International Film Festival, the first fantasy film festival in the world. Following this trend we find Catalan directors that have caused interest in the American market. Jaume Balagueró started his career at the Sitges Film Festival with Els sense nom (Nameless - 1999) and since then has continued to dazzle the film market with Darkness (2002), shot in English, or the unusual Rec (2007) –codirected with Paco Plaza–, a zombie movie shot as a television reality show that had its own American-remake. El Orfanato (The Orphanage - 2007), José A. Bayona’s opera prima, also generated international attention. .

The “industrial will” has a second important projection when referring to Catalan production companies. The Mediapro group, founded in 1994 in Barcelona, has helped to strengthen the presence of Catalan cinema among Spanish films. Salvador (2006), a film by Manuel Huerga based on the life of a young Catalan anarchist executed in the final years of Franco’s dictatorship, and Isabel Coixet’s last film, Mapa dels sons de Tòquio (Map of the Sounds of Tokyo - 2009), are two examples of Mediapro’s activities.

The case of Barcelona born director Isabel Coixet is of special interest to the cinema world as she first started in the advertising industry as a filmmaker specialised in advertisements for several international brands before making the leap into feature films. Although her first movies did not have the expected international impact, she eventually achieved worldwide projection thanks to Mi vida sin mí (My Life Without Me - 2003), a discovery of the appetite for life. The secret life of words (2005) and Elegy (2008), starring Tim Robbins and Ben Kingsley respectively, have earned her the recognition of foreign critics. However, Coixet’s films are mainly produced outside Catalonia and shot in English, and thus could not be considered as Catalan cinema, despite the filmmaker’s origins.


PA NEGRE'S BET FOR THE MIDDLE ROAD


When asked to summarise Catalan cinema today in one sentence, Esteve Riambau is clear: “The consolidation of two models, apparently antagonists, but complementary in reality”. Riambau talks about the addition of minority cinema –represented by documentary and author cinemas–, and industrial productions –horror movies and wider public addressed films–. And in the middle of all this is Pa Negre (Black Bread - 2010), a film by Agustí Villaronga based on the novel of the same name by Catalan writer Emili Teixidor. The Director of Catalonia’s Cinematheque believes that Villaronga’s creation gathers elements from both branches, a statement that explains its great impact. “Pa Negre is an example of author cinema that has reached the public, and with subsequent international success”, says Riambau.

According to Riambau, Pa Negre’s resonance means “that people now watch Catalan cinema not because it is Catalan, but because it is good cinema”. And in the same line he added that: “Good cinema has no sense if it does not reach the public”. The Spanish candidate for the Academy Awards is a film entirely shot in Catalan, which had great results at the box office. It has achieved the double objective of reaching the public –whether it is Catalan, Spanish or foreign– and, at the same time, has opened a small gap inside a tough market run by the American majors.


DIFFICULT CHALLENGE FOR THE FUTURE OF CATALAN CINEMA


Catalan cinema now faces its next challenge: how to fit into the international market. The main problem, says Caparrós, is that “international critics maks no distinction between Catalan and Spanish cinema”. “The concept of Catalonia is not fully understood abroad”, complains the film critic, who stresses the search for “quality cinema” as a lighthouse for new generations of professionals. And he adds: “If we produce by-products, it won’t work. Films like Torrente only prove the intellectual crisis our country is going through”. Caparrós concludes that maintaining “good scripts, actors and directors” is important for Catalan cinema because it is the path it must follow.


Esteve Riambau, Director of Catalonia’s Cinematheque agrees with Josep Maria Caparrós when he says that “Catalan cinema has been under suspicion for a long time”. Luckily, he points out, “the situation has shifted for the better” and Catalan cinema “must continue its production with Pa Negre’s lesson learned and with no intention of cloning the same product”.

More on: Catalan Cinema / Catalan Film /Catalan Movie Cinema / Cinema Industry / Cinematheque of Catalonia/ ESCAC/ Esteve Riambau / Jaume Balagueró / Josep Maria Caparrós / Movies Oscars / Pa Negre / Sitges Film Festival




(Publicado en http://www.catalannewsagency.com/, 2-XII-2011)






miércoles, noviembre 09, 2011

NUEVA LISTA DE PELÍCULAS RECOMENDADAS

He aquí otra relación de filmes de estreno, que vale la pena visionar:




- ANOTHER YEAR


- THE ARTIST

- LAS AVENTURAS DE TINTÍN

- LA CONSPIRACIÓN


- CONTAGIO


- CRIADAS Y SEÑORAS


- UN DIOS SALVAJE


- EL ILUSIONISTA


- JANE EYRE


- MARGIN CALL


- NADER Y SIMIN, UNA SEPARACIÓN

- NANNERL, LA HERMANA DE MOZART


- EL NIÑO DE LA BICICLETA


- PINA


- SON OF BABYLON


- TENTACIÓN EN MANHATTAN

lunes, octubre 10, 2011

"LA PIEL QUE HABITO", LA NUEVA FÁBULA DE ALMODÓVAR



Toledo, 2012.Un prestigioso biólogo, el cirujano Robert Legard, que perdió a su mujer tras un accidente y después a su hija —se suicidió al poco de ser violada—, quiere vengarse del joven que abusó de ésta, Vicente, secuestrándolo y cambiándole el sexo. No obstante, al inventarle una piel transgénica y crear un ser muy parecido a su fallecida esposa —quien se fugó antaño con el hermanastro de Robert—, acaba enamorándose de Vicente, ahora llamado Vera. Termina en tragedia.

Posiblemente, estamos ante el filme más pretencioso de Pedro Almodóvar. Calificado como morboso y retorcido por un sector de la crítica —la más dura vino del titular de El País, que lo denominó "La piel que evito"— y defendido por otros colegas, la última propuesta del más célebre cineasta español de la democracia es una mezcla de géneros: se mueve entre el cine de suspense, el thriller, la ciencia-ficción y el film noir, para concluir con un melodrama psicológico de autoafirmación sexual. El mismo director manchego, en su presentación en el Festival de Cannes’2011, manifestaría que se había inspirado en los clásicos de Fritz Lang, en Frankenstein, en Los ojos sin rostro de Georges Franju, o en el giallo de Dario Argento. Su filme recuerda también algunas cintas de David Lynch, Claude Chabrol y David Cronenberg, hasta Victor o Victoria y al Kill Bill del inefable Quentin Tarantino.

Película visceral y perturbadora, con elementos sadomasoquistas próximos al terror gore, La piel que habito es una adaptación libre de la obra de Thierry Jonquet, Tarántula, que Almodóvar acariciaba desde hace una década. Con cierta reflexión autobiográfica, en ese famoso certamen —donde se fue de vacío—, declararía ante la prensa internacional: "Hay una parte muy importante de mi trabajo que proviene del inconsciente. Hay muchas cosas de las cuales no soy totalmente consciente, que son irracionales y están en la película. No sé si me ha servido para hacer un exorcismo. Es, eso sí, una película muy deseada, mimaba el proyecto desde hace diez años. La he deseado profundamente, he disfrutado y estoy muy orgulloso. A la gente transexual no le voy a recomendar que la vea, porque la transexualidad está aquí utilizada como una sofisticada forma de venganza. Lo más terrible que existe es que te quieran cambiar, arreglar un error que ha cometido la naturaleza. Hay algo, que se llama, no sé, lo que sea, digamos alma, espíritu, algo intangible y muy difícil de definir a lo cual la ciencia no va a llegar".

Sin embargo, no todo el mundo ha visto igual la película. El ensayista cinematográfico Julio Rodríguez Chico, antropólogo del Séptimo Arte, la valoraría en estos términos: "En su nueva propuesta, Almodóvar arriesga y continúa moviéndose entre las formas esteticistas de unos interiores de exquisita decoración y una temática en que la pasión sexual o la violencia sádica se hacen tan enfermizas como explícitas y excesivas. Sin duda, sus mayores logros están en el apartado artístico y visual, con toda la fuerza de la música de Alberto Iglesias que se impone al resto de elementos a la hora de dar dramatismo a la cinta, junto a un diseño de producción que aporta un atrezzo y unas pinturas de significado metafórico, y a una fotografía de José Luis Alcaine que encuentra en los tonos fríos el caldo adecuado para servir una historia de dolor y venganza. El guión juega con varias líneas temporales para recomponer la tragedia familiar y dosificar la información que se da al espectador, y la historia discurre de manera clara a pesar de lo alambicado de una trama oscura que quiere atar todos sus cabos hasta rayar en lo imposible. En ese sentido, choca la esperpéntica subtrama carnavalesca, impostada y excesivamente forzada en su intento de apuntalar la tragedia, y que desentona respecto al tono grave y carente de humor del resto de la cinta. Guiños a la ideología de género y a la búsqueda de afectos donde los haya, superficial acercamiento a las cuestiones de bioética —con Prometeo en el horizonte y un científico que, de nuevo, quiere ser Dios— y a una identidad personal que se simplifica en lo físico y lo pasional, y obsesiva mirada a un mundo machista de padres frustrados y ausentes y madres sufridoras y luchadoras: nada nuevo en el mundo almodovariano. Con todo, el desenlace nos demuestra que el director ha permanecido en un terreno superficial, en la piel que recubre y en la que habita la película, pues esa fuerza íntima que clama venganza termina por imponerse a cualquier otra manifestación de afecto y humanidad —no sabemos si por culpa del yoga o del esteticismo—: en el dilema entre forma y fondo, triunfa lo superficial y lo visual frente a la hondura antropológica y humana, y nosotros nos quedamos tan fríos como esos cadáveres calcinados —o deprimidos— que nuestro protagonista no supo digerir, y que terminaron por encerrarle en una cárcel de autodestrucción".

Obviamente, Pedro Almodóvar juega con la fría interpretación de Antonio Banderas —el latin lover que lanzó hace años— y la elegancia de Elena Anaya, así como con la veterana profesionalidad de Marisa Paredes y la intensidad del joven Jan Cornet, para montar su nueva fábula. Pero todo ello no justifica un filme que atraganta el ánimo del espectador más indulgente y con un estómago acostumbrado a las películas indigestas.


De hecho, la Academia Española no envió La piel que habito a Hollywood para la selección del Oscar del presente año (prefirió Pa negre), y el sufrido público español le ha dado bastante la espalda.

Poco después del estreno en España, presentó la cinta en el Festival de Cine de Nueva York, donde también fue acogida con frialdad. Es más, el crítico del The New Yorker, David Denby se refirió a ésta como “un manual de técnica expositiva, todo artesanía y brillo, la menos disfrutable de sus obras, un film que es serio sin ser inteligente”; al tiempo que definía a Pedro Almodóvar como “el más espontáneo de todos los artistas de cine, pero que esta vez ha sucumbido al arte y los resultados son un plomo”. Mientras David Edelstein, de New York Magazine, opinaba que la cinta era “todo superficie”, añadiendo que “no es la peor de Almodóvar, pero la única en que el sentimiento, emocional o sexual, no envuelve la imagen y mantiene unido el destartalado melodrama”. Asimismo, Karina Longworth, del Village Voice, dijo que “se ha embarullado en la reinvención posmoderna del thriller y mata los placeres básicos del género”.

sábado, septiembre 03, 2011

NUEVA LISTA DE PELÍCULAS RECOMENDADAS

Estrenos:

- EL ÁRBOL DE LA VIDA
- CONFUCIO
- EN UN MUNDO MEJOR
- HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE 2
- INSIDE JOB
- MIDNIGHT IN PARIS
- EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS
- SUPER 8
- 13 ASESINOS (cinéfilos)

Especial menores:

- ANIMALS UNITED
- ARRIETTY Y EL MUNDO DE LOS DIMINUTOS
- KUNG FU PANDA 2
- PHINEAS Y FERB: A TRAVÉS DE LA 2ª DIMENSIÓN
- LOS PINGÜINOS DEL SR. POPPER
- LOS PITUFOS

DVD:

- DE DIOSES Y HOMBRES
- EL DISCURSO DEL REY
- ENCONTRARÁS DRAGONES
- EL ESTUDIANTE
- MÁS ALLÁ DE LA VIDA
- EL ÚLTIMO BAILARÍN DE MAO
- VALOR DE LEY
- VIVIR PARA SIEMPRE
- WALL STREET 2

domingo, agosto 21, 2011

SESIÓN DE TARDE CON FRANCO


Nuevas revelaciones confirman la pasión cinéfila del dictador - Vio más de 2.000 películas en pases privados en El Pardo, entre ellas algunas censuradas



Por CARLES GELI



"Programa de Cinematógrafo que se proyectará ante Sus Excelencias el día 6 de enero de 1946. Noticiario español número 157-B. Imágenes número 53. Descanso. El sargento inmortal. Interpretado por Henry Fonda y Maureen O'Hara. Director: Jhon (sic) Stahl. Producción y distribución: FOX". Con esta pompa se anunció en el palacio de El Pardo la primera sesión de cine documentada de la que hay noticia. La costumbre, que se repetiría varias veces a la semana hasta la muerte del caudillo, ilustra hasta el detalle la secuencia de la que fue una de sus grandes pasiones: el cine.

El catedrático de Historia Contemporánea y Cine Josep Maria Caparrós Lera iba a la caza de indicios que demostrasen la supuesta faceta de Francisco Franco como crítico de cine (bajo seudónimo) en una revista militar cuando se topó con el día a día del cine en El Pardo.

En los archivos de la residencia del dictador, Caparrós se encontró con un fascinante material de estudio que confirma la leyenda urbana sobre la pasión cinéfila del dictador: 2.094 programas de cine correspondientes a otros tantos largometrajes que el dictador, en compañía de su esposa, familiares y amigos selectos, fue visionando en privado a lo largo de las tres últimas décadas de su vida. "Un pozo sin fondo, que nos dirá mucho sobre los gustos y costumbres del Franco cinéfilo", explica este miembro del Centre d'Investigacions Film-Història de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de Barcelona.

El archivo de visionados no arranca hasta el 6 de enero de 1946. El balance de películas proyectadas arroja una media de dos a la semana. Los domingos era día fijo de sesión. Y agosto, el único mes que queda siempre limpio en esos 31 años de cine doméstico.

El ritual, como se ve, era serio y fiel a los cánones de la exhibición del momento. Franco había habilitado el teatro de los Reyes de El Pardo para las proyecciones, que se hacían siempre por la tarde y empezaban con el inefable Noticiario español, un NO-DO que Caparrós tiene pendiente revisar. "Es muy posible que le pasaran sobre todo aquellos en los que él aparecía". Tampoco sería muy difícil: la presencia del dictador en el tristemente ideologizado informativo se ha cuantificado en 1.376 veces, es decir, en un 34,2% de los programas producidos.

El noticiario podía ir acompañado -o ser sustituido en algunas sesiones- por una entrega de Imágenes, aquellos grandes reportajes monográficos producidos por el No-Do. En ocasiones podían proyectarse cuatro, como el 11 de enero de 1950: En estos años de paz; Veraneo 1947; Montería en El Pardo y Pesca deportiva del salmón. Su final marcaba el obligado descanso antes de proyectar el filme. "¡Eso quiere decir qué pasaba más de media tarde dos días a la semana dedicado al cine!", exclama sorprendido Caparrós.

Tan sorprendente resulta el primer análisis de la calidad de los filmes de un programa que, en su opinión, confeccionaban su amigo, el productor Cesáreo González (Suevia Films), y su misma esposa, Carmen Polo. "Para Franco el cine era un hobby, una manera de pasar el rato, y eso explica que la mayor parte de lo que vio fuera de género, comercial, con mucha comedia, pocos musicales y bastantes western y filmes de aventuras. A falta de un estudio en mayor profundidad, es posible establecer algunos porcentajes: unas tres cuartas partes (1.500) son producciones extranjeras -"casi todas de Hollywood; hay muy poco cine europeo y no he visto ninguna rusa"-, y apenas unas 500 son españolas. Entre ellas, mucho James Bond (Desde Rusia con amor incluida), Los Diez Mandamientos; Ben-Hur; El Padrino y Cabaret. Solo hay tres de Hitchcock.

Todo lo veía doblado al español, y las películas de culto que consumió en todos esos años se pueden contar con las dos manos: El manantial de la doncella, de Bergman; Las noches de Cabiria, de Fellini; El mensajero, de Joseph Losey; El Gatopardo y Luis II de Baviera, de Visconti, y Rashomon, de Kurosawa.

En muy menor medida, también se exhibieron, porque así consta en el estado de los cartoncillos de los programas, películas sin censurar. Apenas un 0,5%. Nueve en total: No hay tiempo para amar (Mitchell Leisen) y Loquilandia (H. C. Potter), ambas vistas en 1946; Alma en suplicio (Michael Curtiz, 1948); Carrusel napolitano (Ettore Giannini) y Ulises (Mario Camerini), las dos exhibidas en 1954; Fedra (Manuel Mur Oti, 1956); Feliz año, amor mío (Tulio Demicheli, 1958); Labios sellados (Karl Malden, 1959), y, cómo no, El Cid (Anthony Mann, 1961). En los tarjetones de los años setenta aparecen clasificadas con las categorías del momento: "Tolerada", "18 años...". Como mínimo, Caparrós ha encontrado una en la lista que estaba prohibida entonces: Cristóbal Colón, con Fredric March, que se exhibió en El Pardo en 1950. Con cinco años de retraso con relación a su estreno internacional, el 12 de enero de 1947, se pasaba Casablanca, a pesar de las referencias a la Guerra Civil española... Con los años, se aventura el investigador, "las películas eran más fuertes". "Están las del comunista Juan Antonio Bardem como Muerte de un ciclista, Calle Mayor y Cómicos, y también otras bastante polémicas, como Furia española, Pepita Jiménez...".

Los filmes llegaban a El Pardo enviados por las propias distribuidoras. "Facilitada por deseo expreso de Walt Disney para ser proyectada a SS EE", se lee en la tarjeta de la sesión del 26 de enero de 1952, la del filme La Cenicienta. Los dibujos animados del creador norteamericano eran cita obligada en las sesiones especiales que el caudillo montaba cercana la efeméride de su nieta María del Carmen, hija de los marqueses de Villaverde, como la que realizó el 26 de febrero de 1955, con siete películas de animación, entre las que estaban las aventuras de Tom y Jerry. El interés por el género del caudillo era muy grande. Como podría demostrar un comentario de Orson Welles -quien en una ocasión aseguró haber visto alguna-, Franco habría realizado películas domésticas de dibujos animados.

Otra sesión muy especial fue la del 3 de diciembre de 1950, donde el No-Do presentaba, por un lado, Marcha nupcial (Boda de la hija de S. E. el jefe de Estado) y, por otro, Viaje a Italia. Realizado por la Excma. Señora doña Carmen Polo de Franco, demostrando que la esposa también tenía veleidades cinematográficas. Amén de las correspondientes imágenes caseras, tras el descanso ese día se proyectaba La máscara de los Borgia, de Leisen, con Paulette Goddard.

De la logística de llevar y devolver las bobinas se encargaba personal del No-Do, de donde provenían también los operadores de la cabina, "que nunca fueron más de tres: Carlos Suárez, Antonio Ravenga (ambos fallecidos) y Jorge Palacio, aún vivo, pero muy mayor", contextualiza Caparrós. En cualquier caso, el estudioso es consciente de que Franco también debía mirar, solo, filmes delicados. Lo hace sospechar que entre los 2.094 largometrajes estén dos de Berlanga: ¡Bienvenido Mister Marshall! (este, sin estrenar, lo vio el 10 de febrero de 1952) y Calabuig. No aparece, sin embargo, El verdugo, que "consta que vio y le molestó sobremanera". Algo parecido sucedió con Viridiana, de Buñuel.

Es 1954 fue cuando la familia Franco vio más películas, 79, según el cuadro que ha confeccionado ya Caparrós y en el que se detecta un paulatino bajón en el número de proyecciones a partir de la década de los sesenta, que atribuye al impacto de la televisión. Aun así, en 1975, el año de la muerte de Franco, en El Pardo se proyectan 44. En la última sesión, del 26 de octubre, a menos de un mes de su fallecimiento, el documental ("en color") es Pasaporte para la paz, y el filme, El veredicto, de André Cayatte, con Sofhia Loren y Jean Gabin. ¿Un guiño de película?



(Publicado en El País, 21-VIII-2011, pp. 45-47)

lunes, agosto 08, 2011

CLINT EASTWOOD, EL ÚLTIMO CLÁSICO DE HOLLYWOOD, UN CINEASTA ACTUAL





De actor de primera fila, Eastwood ha pasado a ser reconocido como uno de los directores de cine más importantes del momento, ofreciendo en plena madurez verdaderas obras maestras. Su filmografía, más allá del impacto comercial y con algunas excepciones, explora una amplia temática que no obvia la referencia a las cuestiones morales y trascendentes




El hecho de haber sido una estrella durante muchos años tiene
una gran ventaja para mí como director: no sentir la necesidad de estar
ante la cámara, de que el público me aprecie.

(Clint EASTWOOD, 2000)

Eastwood significa una gran esperanza para nosotros, los directores más jóvenes, porque ha hecho sus mejores películas tras cumplir los setenta años.

(Steven SPIELBERG, 2006)






El pasado 31 de mayo, Clint Eastwood cumplió 81 años. Nacido en San Francisco (1930), es el último clásico de Hollywood. Y, junto con el maestro Manoel de Oliveira (102 años), es uno de los cineastas más veteranos del Séptimo Arte.


Como el portugués Oliveira, quien acaba de estrenar la magistral El extraño caso de Angélica y que en sus postreros años ha realizado las mejores películas, Eastwood ha dado a luz en este nuevo milenio algunos de los grandes filmes de su dilatada carrera. Al mismo tiempo, este maestro norteamericano sigue siendo un cineasta actual. Pero repasemos antes su trayectoria artística.

Clinton Eastwood Jr. tiene sangre británica en sus venas: su padre era de procedencia escocesa; su madre, irlandesa. De familia modesta y religión protestante, sufrió la Depresión de los años 30, ejerciendo los mil y un oficios antes de encaminarse a la Meca del Cine. Eastwood comenzaría a trabajar en papeles menores con la Universal, hasta destacar en la serie televisiva Rawhide (1958-64), donde su apuesta figura (1,93 metros) se hizo popular. Sin embargo, no llegó al estrellato mundial hasta que emigró a Europa y protagonizó una trilogía paradigmática a las órdenes de Sergio Leone: los spaghetti-westerns rodados en Italia y España, Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966), con la inolvidable melodía de Ennio Morricone.

Su papel de mercenario impasible y exterminador le dieron fama entre el gran público. De ahí que al regresar a Estados Unidos fundara su propia compañía: Malpaso Productions, con la cual también ofreció oportunidades a cineastas jóvenes (por ejemplo, Michael Cimino). No obstante, hasta que formó tándem con Donald Siegel, Clint Eastwood no alcanzó el reconocimiento internacional, con thrillers de la categoría de La jungla humana (1968), Harry el sucio (1971) y Fuga de Alcatraz (1979), junto a parodias western como Dos mulas y una mujer (1970), con Shirley MacLaine como antagonista. Sería Don Siegel quien le ayudó a modelar su célebre personaje –el “duro” inspector de policía Harry Callahan tuvo dos secuelas, Harry el fuerte (1973) y Harry el ejecutor (1976)–, que, en palabras del especialista Michael Henry, es “un individualista total, incluso bajo el uniforme de la ley y el orden, Eastwood revela por su violencia los impulsos de un ‘sistema’ tan hipócrita como podrido”.

De ideas conservadoras y acusado de neofascista en aquellos primeros años por su defensa a ultranza del American Way of Life y de los valores patrióticos estadounidenses –con la utilización enfática de la bandera–, así como por su anticomunismo explícito (Firefox, 1982), Clint Eastwood continuaría impertérrito su carrera profesional. Y el año 1971 debuta como director con un thriller muy original: Escalofrío en la noche, producido por Malpaso, al que siguió un western crepuscular: Infierno de cobardes (1973), barroca parábola sobre el poder no exenta de violencia. Estilo creador que tendría su culmen en la década siguiente, con El jinete pálido (1985), revisitación de un clásico de George Stevens, Raíces profundas (Shine, 1953), con reconocimientos a Sergio Leone, que produjo, realizó e interpretó con suma brillantez. De esa época es también su homenaje al músico de jazz Charlie Parker, que encarnó Forest Whitaker en Bird (1988); y su evocación del rodaje de La reina de África (1952), de John Huston, en Cazador blanco, corazón negro (1990). Pero en esos años, el hoy desaparecido maestro Orson Welles, declararía sobre su colega estadounidense: “Creo que Clint Eastwood actualmente es el director más menospreciado del mundo. Es tan sumamente auténtico en su rol de héroe/divo misterioso que no le toman en serio como director. Ante él, me quito el sombrero” (Orson Welles, 1982).

Con una filmografía muy extensa y algunas obras menores, que con todo consolidaron su presencia “física” entre sus numerosos fans, a pesar de su imagen algo estereotipada y decadente, en la década de los noventa Eastwood sorprendió con películas discutibles pero muy sólidas como realizador y actor: Sin perdón (1992), que intentó recuperar el género western homenajeando otra vez a Leone y a su maestro Donald Siegel y con la cual consiguió el primer Oscar de su carrera; Un mundo perfecto (1993), con Kevin Costner como coprotagonista; En la línea de fuego (1994), con John Malkovich como antagonista; la romántica Los puentes de Madison (1995), con Meryl Streep como partenaire... o los nuevos thrillers, por no seguir más, Poder absoluto (1997), para el que compondría la música, Ejecución inminente (1999), Deuda de sangre (2002) y Mystic River (2003), donde acomete el trágico tema de la pederastia, indaga en la inocencia perdida y bucea con crudeza sobre la gangrena de la violencia en la sociedad norteamericana, con la ambigüedad y el fatalismo que asimismo le caracterizan como autor. Protagonizada por Sean Penn y Tim Robbins, ambos ganarían los Oscar de interpretación.

En esa nueva época, Clint Eastwood tomaría partido por los soñadores –ya lo vimos mucho antes en sus cintas de espionaje (las comerciales El fuera de la ley y Ruta suicida), por aquellos “perdedores y marginados que huyen con la imaginación del fracaso de todos los valores” (Michael Henry, 1986), es decir, muestra el desengaño del American Dream.

Por tanto, será entre ese año 2003 y el 2010 –era ya septuagenario–, cuando Eastwood dirigir obras maestras como la citada Mystic River, ahora sólo detrás de la cámara, y Million Dollar Baby (2004), con la que ganó el segundo Oscar de Hollywood como director. Este filme hay que contemplarlo como una pieza artística de categoría, un clásico perfectamente realizado en sobrias imágenes, que juega con el corazón, el coraje y la experiencia que da la madurez, el cual dirige, interpreta y escribe nuevamente la partitura musical. Basado en un relato de F. X. Toole y con un milimetrado guión de Paul Haggis (Crash), Clint Eastwood vuelve a indagar en las heridas humanas y su persistencia con el tono atormentado y pesimista que también le singulariza: seres errantes, con amores no correspondidos, luchadores encadenados a un destino fatal, aspirantes a una vida mejor y siempre losers (“los ganadores están simplemente deseando hacer lo que los perdedores no hacen”, dice en el filme). Se trata de una amarga cosmovisión, donde encajan las heridas de los protagonistas, ésas que –como dirá asimismo Scrap (Morgan Freeman)– “nunca llegan a cerrar”: la ausencia del cónyuge en Frankie, que encarna el propio Eastwood (¿abandono o viudedad?, sólo sabemos que sigue rezando por su mujer); el olvido deliberado de su hija –(“¡cómo pesan los cientos de cartas devueltas, que nunca serán leídas!”); el casi irracional, escéptico y contradictorio refugio en el catolicismo como único asidero, plasmado en las conversaciones con el párroco (23 años asistiendo a misa); o el triste pasado que sufre la boxeadora Maggie (la “oscarizada” Hilary Swank), con el egoísmo y mezquindad de su familia. En fin, un panorama desolador del que esta pareja de solitarios mendigos de amor se rescatará mutuamente, siendo él el padre que ella hubiera deseado; y ella la hija que él añora. Destaca también en la película la amistad entre Scrap y Frankie, dos hombres que se quieren y se comprenden con solo una mirada. El tema de la eutanasia, que se plantea en el último tercio del relato, no cae aquí en la apología: Clint Eastwood pone las cartas boca arriba y nos plantea la situación con toda su crudeza, mostrando las consecuencias morales de su decisión, el dolor y la culpa que se desprende de ese condenable acto, así como la situación angustiosa y desesperada que puede llevar a tomar tal decisión, pero nunca intenta justificarla. Es más, en las entrevistas por la polémica generada, Eastwood se manifestó contrario a la eutanasia.

Seguidamente, este veterano maestro daría a luz una nueva lección de cine: su gran díptico bélico Banderas de nuestros padres y Cartas desde Iwo Jima (2006), que sin duda figurará entre las mejores películas del género. En el presente período, Clint Eastwood ya había evolucionado ideológicamente –hoy es un liberal estadounidense– y como exalcalde de Carmel (California), con estas dos grandes películas sobre la histórica batalla de Iwo Jima (acaecida en febrero-marzo de 1945) critica la política belicista del entonces presidente Bush. Aunque algunos entendidos han considerado superior artísticamente la visión japonesa del evento, personalmente me parece de mayor calado la primera parte. En Banderas de nuestros padres, Eastwood brinda una puesta en escena próxima a Salvar al soldado Ryan (1998), casi homenajeando a su productor, Steven Spielberg, pero sin incidir tanto en las escenas bélicas. Arranca con la famosa foto de Rosenthal, colocando en la bandera en la colina, y muestra como ese Premio Pulitzer del fotoperiodismo fue manipulado y utilizado en una operación de marketing para vender bonos de guerra y levantar el ánimo de los estadounidenses durante la segunda conflagración; un pueblo que tenía que sufragar los gastos bélicos y un gobierno que debía justificar sus héroes muertos (entre heridos y desaparecidos, 25 mil), que concluiría con la resistencia fascista del Frente del Pacífico, precisamente con las dos bombas atómicas que pusieron fin a la II Guerra Mundial.

En la segunda parte, Letters from Iwo Jima, en cambio, se explica la batalla desde la perspectiva japonesa: el Imperio nipón perdió en ese enfrentamiento 22 mil hombres, sólo sobrevivieron 216. Perfectamente fotografiada, casi en blanco y negro, con planos apagados para ofrecer las explosiones y el fuego impactante en todo su colorido, Clint Eastwood parece más abierto aquí a la esperanza del futuro, con esta revisión y evocación crítica del pasado. Y vuelve a interrogarse sobre temas muy presentes en la opinión pública: ¿Está justificada la guerra? ¿Nos hace mejores la confrontación bélica y la violencia?

Con todo, todavía más perfecta resulta El intercambio (2008), una de las obras mayores del maestro norteamericano. Basada en otra historia verdadera (un suceso acaecido en Los Ángeles a finales de los años 20 y mitad de los treinta), combina el melodrama criminal con el cine de acción judicial, la intriga policíaca con adecuadas dosis de suspense dentro de la mejor narrativa clásica, heredada de sus maestros John Ford y Howard Hawks.

Magistralmente interpretada por Angelina Jolie –Eastwood vuelve a estar sólo detrás de la cámara y cuida la composición musical–, ofrece un agudo estudio de mentalidades y de la misma sociedad estadounidense, al tiempo que toca problemas como la lucha individual, la corrupción de los organismos de poder, el abuso de menores, la demencia y la pena de muerte, por otra parte constantes de su cine. Sin caer en el efectismo emocional de otras películas ni el la ambigüedad moral que le singulariza, opta por una puesta en escena clásica, academicista, perfecta formalmente, logra una intensa atmósfera dramática y una espléndida recreación histórica de ese período retro, a la vez que pone de manifiesto toda la crisis de valores sociales y morales (es importante aquí el personaje que interpreta John Malkovich), paralela a la Gran Depresión económica que ocasionó el crack del 29.

Aun así, el mismo año 2008 Clint Eastwood anunció su despedida como actor. Y dirigió e interpretó por última vez otro filme significativo: Gran Torino. No tan redonda como la anterior, esta película es una revisión crítica –o autocrítica, mejor– de su popular personaje: Eastwood parece ajustar cuentas con el pasado de su biografía cinematográfica a través de este relato de perdedores, que precisamente ha sido su filme más taquillero, debido a su valentía y franqueza en tocar temas de gran hondura humana y existencial. Su nuevo fresco sociopsicológico y moral, a modo de parábola, trata de la identidad de los individuos, de los grupos y de los pueblos, por medio de la tragedia del protagonista, el inmigrante polaco Walt Kowalski –otra vez un católico descreído–, obrero jubilado y viudo, que se refugia en el pasado histórico (ahora la Guerra de Corea, 1950-53) y no comprende el cambio multicultural de su barrio de Detroit, invadido en este milenio por orientales, latinos y afroamericanos. Acaso su personaje evoca cómo hubiera sido el 'duro' Harry Callahan de viejo, y hace examen de conciencia, se inmola y pide disculpas también al espectador. Dos años antes de realizar este filme, el propio Eastwood manifestaría: “No estoy haciendo penitencia por todos los personajes de películas de acción que he interpretado hasta ahora. Pero he llegado a una etapa de mi vida, hemos llegado a una etapa de nuestra historia, en la que creo que la violencia no debería ser una fuente de humor o entretenimiento.” (Clint Eastwood, 2006).

Gran Torino trata, con enorme realismo y cierta crudeza no exenta de sentido del humor, temas tan trascendentes como la redención y la necesidad de perdón, el choque cultural y el cambio de costumbres, las relaciones familiares dificultosas, la violencia de las pandillas o bandas de inmigrantes. Todo ello a través de un análisis de mentalidades muy bien dibujadas –también en personajes secundarios–, con un ritmo ágil pero no trepidante, para que el espectador viva y se integre en la historia; una historia que tiene visos de universalidad. Pero el maestro Eastwood también se redime con respecto a su antigua actitud sobre el gobierno de su país: cuando se confiesa al final, sólo se acusa de infidelidad a su esposa, de no haber sabido educar a sus hijos y engañado una vez al fisco. Pero no se acusa de haber matado en la guerra, porque fue el Pentágono quien le mandó ir a combatir en Corea.

A esta película testamentaria le seguiría el biopic sobre Nelson Mandela, Invictus (2009), de nuevo Morgan Freeman como el líder anti-apartheid, y la también trascendente Más allá de la vida (2010), con Matt Damon como protagonista, que apunta tímidamente la existencia del Más allá.

En definitiva, este gran actor, director y productor, además de compositor, está dando en plena madurez una lección del mejor cine. Clint Eastwood es, sin duda, un self-made man, que no sólo sigue en forma como autor, sino que con sus películas ofrece un profundo estudio de mentalidades y retrata con creces la sociedad estadounidense de ayer y hoy. Por eso, a los 81 años y con 73 películas en su haber, es un cineasta totalmente actual.








(Publicado en Nueva Revista de Política, Cultura y Arte, núm. 134, 2011, pp. 175-184)