lunes, diciembre 09, 2013

LA CRISIS DE LAS SALAS DE CINE



Tras la comentada fiesta del cine, dos empresas de exhibición -Cinesa y Yelmo- decidieron volver a bajar el precio de las entradas, y triplicaron la asistencia de espectadores.

A 3,50 euros, lunes, martes y miércoles, 42 salas de Cinesa, con 509 pantallas en total, vendieron 191.976 entradas frente a las 43.341 vendidas en el mismo período de la semana. Mientras que Yelmo, durante la misma promoción, vendió 112.021, lo que le supuso un incremento de 162,33 por ciento respecto a la semana anterior.

No obstante la protesta de otros exhibidores del sector, que anuncian la muerte de las salas con ese precio, la verdad es que los espectadores han respondido con creces. Aun así, los números no salen. Veamos, pues, cómo se distribuye el dinero de una entrada de cine.

La distribuidora de la película se queda el 38 por ciento, el exhibidor otro 38 %, el 21 por ciento es el impuesto del IVA y el 3 % para la Sociedad General de Autores. Con todo, hay que aclarar que durante la primera semana de estreno, la distribuidora se queda entre el 50 y el 70 por ciento de la taquilla; después suele ser hasta el 50 %.

Con estas cifras, las salas no pueden subsistir; habría que pensar alguna solución: que las distribuidoras revisaran su alto porcentaje o que el Gobierno baje el criticado impuesto del IVA. El cine en salas está en peligro; los espectadores no, pues responden ante un precio más asequible para estos tiempos de crisis.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 9-XII-2013)