martes, diciembre 31, 2013

“Mi vida ha sido el cine. El cine refleja la vida. La película es una radiografía de lo que pasa en el mundo

José María Caparrós (Barcelona, 1943) es Catedrático de Historia Contemporánea y Cine en la Universidad de Barcelona. Doctor en Filosofía y Letras, su vida está escrita por el cine: es Director del Centre d’Investigacions Film-Història, Miembro de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Miembro de la Acadèmia del Cinema Català, Vicepresidente de CinemaNet y ha sido premiado por el Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC) con la Medalla a la Mejor Labor literaria y periodística por toda su trayectoria profesional. Después de aportarnos su visión general en la entrevista que nos concedió para Cinéfilos sin Fronteras, hablamos más a fondo con quien ya de pequeño era llamado Gary (como Gary Cooper), para seguir deleitándonos con sus conocimientos y opiniones en esta conversación sincera, didáctica y llena de amor por el cine. En ella nos habla del nacimiento y posterior politización del Festival de Sitges, de su mala experiencia en Cuba debido a la falta de libertad en la isla, de la importancia de la música en el cine y del buen nivel de calidad actual de la industria española, así como del sentido del cine y sus propios proyectos y experiencias profesionales.

Barcelona | Nerea Madrazo / Sergio Cuenca, LGEcine.org

José Ignacio Wert anunció en el 61º Festival Internacional de cine de San Sebastián la introducción de una asignatura de educación audiovisual. ¿Qué le parecen a usted las palabras del ministro de Educación, Cultura y Deporte? Tal asignatura, ¿llega en el momento adecuado o podría haberse implantado mucho antes?
Son unas palabras muy importantes. Se tenía que haber hecho mucho antes. Es una asignatura pendiente desde que Miquel Porter organizó las primeras clases en colegios en los años 60 con su mujer, y yo en los 70 en Barcelona. Muchos pedagogos hemos visto que era necesario enseñar cine en las escuelas porque la gente ha de prepararse para el mundo audiovisual, no sólo para hacer cine sino para captar las imágenes, para entender las películas, para no ser manipulados por las imágenes, etc. Ha llegado tarde porque en Francia se puso a principio de este siglo y había pedagogos que años atrás enseñaban. Ya veremos si ya se pone en marcha.
¿Hay en algún otro país donde se haya implantado?
En Inglaterra, Estados Unidos, etc. El audiovisual es muy importante.
¿Usted qué plan educativo pondría a dicha asignatura de cine?
Tendría que ser audiovisual, no sólo cine. La base seria conocer el lenguaje del cine, la sintaxis cinematográfica, la historia y luego análisis de películas y los grandes directores. También hay libros especializados para esto. Yo también he publicado al igual que discípulos míos sobre el tema, siendo el último que escribieron Juan Vaccaro y Tomás Valero “Nos vamos al cine. La película como medio educativo”, un libro que publicó la Universidad de Barcelona en 2011.
Sin perder de vista el tema de los festivales, tenemos aquí de forma inminente el Festival de Cinema Fàntastic de Sitges*. ¿Qué puede contarnos al respecto sobre dicho festival? (*Esta entrevista fue realizada antes del Festival de Sitges 2013)
Yo fui jurado en la quinta edición y estuve desde el primero, quedándome luego otros diez años más. Es un festival importante, el cual debería ser el más importante de cine fantástico y de terror. El gobierno catalán se hizo con el Festival y lo ha institucionalizado. Ahora ha evolucionado mucho hacia el canibalismo, ciencia ficción, zombis, etc. Y a mí este tipo de terror duro nunca me ha gustado, pero tiene muchos aficionados.
¿Podría ser una moda?
Sí, una moda, pero cuando empezamos recuperamos todas las grandes películas de ciencia ficción, los clásicos fantásticos, etc. Era una maravilla pero claro, todo ha evolucionado y se han metido cosas como el erotismo, sadismo, etc. Yo me retiré y vi que no era lo mío. Cosas desagradables a mí no me van.
¿Le parece curioso que alberguemos un festival así pese a que si miramos nuestro pasado cinematográfico, el género fantástico o de ciencia ficción no sea el que más abunde?
Sí. Yo creo que hay que ir a este festival porque sobre todo se hacen homenajes a clásicos, a veces monografías o ciclos monográficos y eso es interesante. Si hicieran un homenaje a un género concreto a clásicos o a un estilo concreto dentro del género de terror entonces tendría una mayor entidad, porque tienen mucho público también. Pero en fin, lo que hacen es también películas más impactantes o promocionar las películas de la escuela de L’ESCAC.
¿Con qué intención nació el Festival de Sitges?
Lo montó un aficionado a la fotografía, Antonio Ráfales, quien se asesoró de un especialista de terror (del cual no me acuerdo de su nombre) y entonces hicieron recuperar el género. Primero era fantástico, luego entró el terror y cuando ya la Generalitat lo cogió, entró todo este cine comercial que conocemos. Cuando eso sucedió, a Ráfales lo quitaron de la dirección y pusieron un director desde el gobierno catalán.
Háblenos un poco de usted. Siendo una persona que ha dedicado su vida al cine, ¿Le ha sido difícil combinar vida privada con profesional?
No me ha sido difícil porque soy soltero y mi vida ha sido dedicada el cine. Es como si me hubiera casado. Entonces toda mi vida profesional ha sido la dedicación al cine, a su enseñanza, a publicar libros sobre cine, ser crítico de cine, etc. Entonces mi vida ha sido el cine.
¿Nunca ha querido tirarse a la piscina y hacer algo de cine?
No sé hacer fotografías, por lo tanto no sé hacer películas, es decir, hay que saber. Yo soy un teórico, un historiador. Aunque hay teóricos que se han dedicado a hacer películas, siendo su excusa para poder dedicarse a hacer cine. Uno de ellos es Fernando Truebaque fue crítico en El País haciendo una revista que montó que se llamaba Casablanca.
Cambiando de tema, ¿Podría explicarnos si a lo largo de la historia del cine, la incursión de la música es importante a la hora de visualizar una película? ¿Podemos relacionar música y cine de tal modo que una mala banda sonora puede arruinar por completo una película y viceversa?
Sí. Ha habido grandes músicas que han hecho historia en películas tan flojas como la trilogía del dólar de Sergio Leone: con la música de Morricone la levantaron. De Lo que el viento se llevó hizo la música Max Steiner. Es una película de una novela muy floja pero que ha sido un hito en la historia del cine. En 2001: Una odisea en el espacio hicieron una música especial para la película pero Kubrick cogió clásicos para poner en la banda sonora. La banda sonora es muy importante en el cine, pero en la época muda también se hicieron obras maestras que no tenían música. El cine tampoco llegó a ser realmente mudo porque se tocaba piano en las películas, y las grandes películas tenían una orquesta. ¿Algún ejemplo? No soy entendido en música. Lo que ocurre muchas veces que me meto tanto en las películas que no me entero a veces de la música en sí. Es curioso, ya que hay gente que lo vive, pero yo no es que me entere mucho.
Según ha explicado a sus alumnos, este curso 2013-14 será su último como docente. ¿Qué siente sabiendo eso? ¿Le gustaría seguir ejerciendo?
Sí. Y voy a seguir ejerciendo. Me ha llegado una carta del rectorado porque cumplo 70 años en la que me retiran, porque es obligatorio y hay que dejar paso a los jóvenes. No obstante voy a seguir como emérito aunque sin dar clases porque no se permite, pero sí he conseguido en el Institut d'Estudis Nord-americans dar cursos programados para estos dos próximos dos años, si Dios me da salud. No sé hacer otra cosa.
Usted ha viajado y ha visto mucho por el mundo, ¿Podría contarnos una anécdota que recuerde con aprecio y nostalgia? ¿Y un mal recuerdo?
Hollywood, cuando lo visité. Fue residir en el Marmont Hotel, donde habían vivído Marilyn Monroe y Humphrey Bogart. Después, pasear por Sunset Boulevard o ir al paseo de las estrellas y ver a mi ídolo, Gary Cooper, y ver sus huellas. Eso fue un gran recuerdo de Hollywood. También visité los estudios Universal en los que te pasean con un trenecillo y te enseñan Tiburón, la casa de Psicosis, etc. Son vivencias, aunque la más impresionante fue cuando vi cómo rodaban una escena con un caballo de cartón y un mar que se movía pero que era de plástico, y que al pasarla en pantalla parecía verdad. Esto me impresionó.
El mal recuerdo fue cuando fui a Cuba, en el que fui jurado del Festival de la Habana y me siguió un policía todos los días y al cuarto día me entrevistó un agente de Fidel Castro, porque sospechaban que luchaba contra la dictadura de Fidel, pues habían llegado unos catalanes de Convergencia que se habían manifestado contra la dictadura y se habían refugiado en una iglesia. Como yo era catalán pensaron que tenía alguna relación porque fui de jurado y presidente, y quizás esto les desconcertó y pensaron que tenía relación. Me manipularon el ordenador, los e-mails, me habían espiado… Fue desagradable porque pensé que estos hechos sucedan en el 2010 cuando ya se ha acabado el comunismo y que ocurran estas cosas en pleno siglo XXI me pareció deplorable. No volveré allí hasta que no haya libertad.
¿Qué cree que debería replantearse la industria española de cine para poder captar a más espectadores en las salas de cine?
Estamos en un momento crítico en el que el cine español está desprestigiado y no se lo merece porque hay buenas películas. El gran público les sigue llamando al cine “españoladas”. Hay que hacer un cine que conecte más con las vivencias de la gente, un cine que refleje la sociedad y las mentalidades de los problemas de la gente joven. Han de acercarse más a la gente, un cine nuevo. Hacer cine de calidad y que la gente se sienta identificado con aquello. Aunque no sé qué hay que hacer, pero hay que ganarse al público y que vean que las películas españolas son tan buenas como cualquier otras. Lo hemos visto con Lo imposible. Si se hace cine de calidad, la gente irá.
¿En una línea cronológica de pasado a presente no cree que haya habido una mejora de la recepción del público español que se ha ido quitando la etiqueta de “españolada”?
Lo de españolada se va perdiendo, sí; pero en gente joven, que son los más interesados por las cosas cotidianas. Los mayores no van al cine porque no quieren saber nada. Se quedan en casa por comodidad. Sobre todo por la mala fama que tiene el cine español desde el franquismo.
El cine y la historia. Dígame cuál es el nexo que une ambas cosas.
Lo que une es que refleja mentalidades. Refleja la vida. La película es una radiografía de lo que pasa en el mundo. El cine es un espejo de la realidad, lo dijo Kracauer. En las películas de Woody Allen ya se ve reflejado por ejemplo los judíos, Nueva York, Manhattan, etc. El cine es un reflejo de la realidad, no es tal como es la realidad, sino una aproximación/espejo y es una ventana abierta a lo que pasa en la vida. Y la Historia se aprende más en el cine que leyendo libros (aunque también manipulados, siendo éstos también parciales muchas veces).
¿Algo que quiera decirnos u aconsejar?
Que sigáis con vuestro blog que es muy bueno. Que tenéis un público y que sigáis ahí. Es lo único que os puedo aconsejar. Lleváis un buen camino.

(Entrevista publicada en LGEcine.org, 14-XII-2013)



martes, diciembre 24, 2013

9 PELÍCULAS RECOMENDADAS PARA ESTAS NAVIDADES



Como todos los años por estas fechas, recomiendo filmes de estreno que vale la pena visionar en familia. Aquí va mi reducida lista (por orden alfabético):

CAPITÁN PHILLYPS
            Nueva película del británico Paul Greengrass, que evoca el secuestro en 2009 de un marino mercante por los piratas somalíes. Buena interpretación de Tom Hanks.

DE TAL PADRE, TAL HIJO
            El director japonés Hirokazu Kore-eda pone es escena una historia entrañable, dentro del estilo humanístico de sus maestros Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu.

UNA FAMILIA DE TOKIO
            Otra obra maestra nipona, ahora de la mano del veterano Yôji Yamada, que es un remake-homenaje a Ozu, en su centenario. Es una delicia de película.

FROZEN, EL REINO DEL HIELO
            Película infantil para estas Navidades, que viene de la mano de la factoría Disney. Es un film de animación en 3D, con números musicales, que también conectará con el público adulto.

GRAVITY
            El mexicano Alfonso Cuarón nos ofrece un fascinante viaje espacial en 3D, con valores estéticos y humanos. Gran interpretación de Sandra Bullock, posible candidata al Oscar de Hollywood.

EL HOBBIT: LA DESOLACIÓN DE SMAUG
            Segunda de las tres películas que Peter Jackson ha dividido la trama de El hobbit, primera de las novelas en las que Tolkien desarrolló su universo mitológico.
        
EL MAYORDOMO
            Una panorámica histórica de Estados Unidos, a través de la vida del que fuera mayordomo de la Casa Blanca durante el mandato de ocho presidentes (1952-1986). Espléndido trabajo del afroanortemericano Forest Whitaker.

TIERRA DE MARÍA (MARY’S LAND)
            Nuevo documental de Juan Manuel Cotelo (La última cima), que incita otra vez a hacerse preguntas sobre la fe e indaga en torno a la conversión cristiana. Además, está narrado con sentido del humor.

UNA VIDA SENCILLA
            Delicada película china, de la cineasta de Hong Kong Ann Hui, que aborda los interrogantes del ser humano ante la ancianidad. Otra joya oriental, llena de valores humanos.


¡Y Felices Fiestas a todos!

(Publicado en www.cinemanet.info, 23-XII-2013) 

lunes, diciembre 16, 2013

UN MUSEO DE CINE, EN BARCELONA

 
Tras el éxito de la exposición L’experiència mágica del cinema en la Universidad de Barcelona (UB), procedente de la prestigiosa colección de Josep M. Queraltó, este gran cinéfilo y coleccionista impartió con Jordi S. Bonet el pasado lunes una conferencia en el histórico Paraninfo de la UB titulada “Un  Museo de Cine, ¿es posible en Barcelona?”.

Desde hace años, Josep M. Queraltó reclama un museo interactivo, educativo y lúdico de la técnica del cine y el audiovisual en la Ciudad Condal. Tal como explicaron Queraltó y el vicepresidente de la Fundación Aula de Cine, Jordi S. Bonet, “el objetivo es que sea un instrumento de preservación de la historia del cinema (toda la era analógica) y, al mismo tiempo, una herramienta educativa útil tanto para aquellos que quieran dedicarse de una manera profesional como para todos los públicos, con el fin de que se conozca la fuente de magia del cine y surjan nuevas inquietudes de crear más afición.

Como colofón a esta nueva exposición, que muestra los inicios técnicos del Séptimo Arte desde los espectáculos de sombras hasta la aparición del Cinematógrafo Lumière en 1895 -la cual también ha contado con seis mesas redondas y debido a su gran acogida continuará abierta hasta finales de febrero de 2014-, Josep M. Queraltó manifestó su proyecto, a pesar de la ausencia de las autoridades políticas de la Generalitat de Cataluña, pidiendo se apoyara la creación de ese Museo de Cine en Barcelona, dirigido al público en general, al mundo académico y a los profesionales del sector audiovisual.
 
El acto estuvo presidido por el vicerrector de Comunicación y Ediciones de la UB, doctor Pere J. Quetglas, y entre los casi dos centenares de asistentes se encontraban los directores de cine Antoni Verdaguer y Santiago Lapeira.
 
(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 16-XII-2013)

lunes, diciembre 09, 2013

LA CRISIS DE LAS SALAS DE CINE



Tras la comentada fiesta del cine, dos empresas de exhibición -Cinesa y Yelmo- decidieron volver a bajar el precio de las entradas, y triplicaron la asistencia de espectadores.

A 3,50 euros, lunes, martes y miércoles, 42 salas de Cinesa, con 509 pantallas en total, vendieron 191.976 entradas frente a las 43.341 vendidas en el mismo período de la semana. Mientras que Yelmo, durante la misma promoción, vendió 112.021, lo que le supuso un incremento de 162,33 por ciento respecto a la semana anterior.

No obstante la protesta de otros exhibidores del sector, que anuncian la muerte de las salas con ese precio, la verdad es que los espectadores han respondido con creces. Aun así, los números no salen. Veamos, pues, cómo se distribuye el dinero de una entrada de cine.

La distribuidora de la película se queda el 38 por ciento, el exhibidor otro 38 %, el 21 por ciento es el impuesto del IVA y el 3 % para la Sociedad General de Autores. Con todo, hay que aclarar que durante la primera semana de estreno, la distribuidora se queda entre el 50 y el 70 por ciento de la taquilla; después suele ser hasta el 50 %.

Con estas cifras, las salas no pueden subsistir; habría que pensar alguna solución: que las distribuidoras revisaran su alto porcentaje o que el Gobierno baje el criticado impuesto del IVA. El cine en salas está en peligro; los espectadores no, pues responden ante un precio más asequible para estos tiempos de crisis.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 9-XII-2013)

martes, diciembre 03, 2013

NUEVO AUGE DEL CORTOMETRAJE ESPAÑOL


Recientemente se ha celebrado en Barcelona la quinta edición del Young Values Short Film Festival, un festival de cortometrajes organizado por la asociación CinemaNet con la colaboración de la oenegé Som Joves. Dirigido por el cineasta Juan Carlos Londoño, es un certamen que promociona los valores humanos y sociales a través de películas cortas.

Cada día son más los jóvenes que se dedican a la realización de cortometrajes para llegar a dirigir películas largas. Ésta es la vía habitual de los nuevos cineastas. Tanto es así que se ha fundado en España la Asociación de la Industria del Cortometrajes (AIC), que preside uno de sus impulsores, el productor Arturo Méndiz.

Durante el pasado Festival Internacional de Cine de San Sebastián, la AIC y la Coordinadora de Comunicación del Cortometraje Español se reunieron con la directora general del Instituto de la Cinematografías y las Artes Audiovisuales (ICAA), Susana de la Sierra, con el fin de impulsar el corto autóctono, comprometiéndose a presentar en la próxima edición del certamen donostiarra los resultados obtenidos en este campo especializado. Además, con el apoyo de la AIC, la Coordinadora que gestiona Eduardo Cardoso está preparando la gran fiesta del cortometraje español. Con el título “El día más corto”, el próximo 21 de diciembre se unirán a una iniciativa europea que inundará el país numerosos eventos, con el objetico de dar a conocer el cortometraje al gran público mayoritario de forma gratuita (www.eldiamascorto.com).


Como se manifestó en la clausura del referido festival de cortos barcelonés, el futuro del cine español está en manos de los jóvenes. Esperamos, por tanto, que lo renueven. 

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 25-XI-2013)

domingo, noviembre 24, 2013

"BLUE JASMINE", O LA CRISIS ECONÓMICA Y MORAL VISTA POR WOODY ALLEN

Cate Blanchett

La nueva película del más famoso cineasta neoyorquino, Blue Jasmine (2013), resulta un duro análisis de la situación actual. Realizada en la línea crítica de Delitos y faltas (1989) y Match Point (2005), viene a ser una demostración que Woody Allen está mejor solo detrás de la cámara que cuando actúa como protagonista.

Lejos, pues, de sus devaneos por Barcelona y por Roma -no así en su magistral Midnight in Paris (2011)-, el genial cómico estadounidense vuelve a demostrar que sabe hacer cine de veras. Su última tragicomedia, ambientada en Nueva York y San Francisco, profundiza en la condición humana contemporánea, a través de las desventuras de una mujer de la alta sociedad de Manhattan, Jasmine, que ha quedado arruinada por la actual crisis económica y moral.  

Con reminiscencias de la Blanche DuBois de Un tranvía llamado Deseo, según la obra escénica de Tennessee Williams, que llevara a la pantalla Elia Kazan en 1951, Allen habla sin pelos en la lengua sobre la decadencia, la traición, el adulterio, la muerte y la locura, como hacía tiempo no habíamos visto en imágenes. Imágenes brillantes, comedidas, uniendo pasado y presente en una narración continuada y no exenta de cierto suspense y sorpresa final, mantiene el interés creciente del espectador en todo su original relato. 

Por tanto, con un guión magistralmente escrito por el propio Allen -puede ser otra vez candidato al Oscar de Hollywood-, combina comicidad y dramatismo, dando mayor protagonismo a las mujeres -especialmente a las dos hermanastras, adoptadas-, quienes bordan sus personajes. Veamos la valoración que hizo el crítico de El Mundo, Francisco Marinero: 

“El sentido del humor al tiempo que incisivo y compasivo, irónico y melancólico, se manifiesta a lo largo de toda la película y a cargo de los actores, con un reparto espléndido en el que destaca Sally Hawkins como la hermana de Jasmine. Pero se trata sobre todo del retrato de una mujer y una Cate Blanchett que domina todos los recursos expresivos y que sucede a Diane Keaton y Mia Farrow como actriz perfecta para la galería de Allen consigue que una desequilibrada detestable, de un egoísmo feroz, despierte finalmente cierta piedad. Sus angustias y sus ataques de furia son simultáneamente patéticos y cómicos y su distinción es tan adecuada a la riqueza en Manhattan como incongruente en su nuevo ambiente.” (22-XI-2013).

Ciertamente, Cate Blanchett está genial en su personaje -también firme candidata al Oscar a la Mejor actriz-, pues viene a ser el retrato de una clase social generadora de esta crisis que, sin duda, es más moral que económica. Así, la actuación de los protagonistas, sin escrúpulos en los negocios y en las relaciones sentimentales -el adulterio aparece como normal-, conducirá a la ruina personal. De ahí que Woody Allen refleje esas situaciones e incluso parece que condene a sus protagonistas. Pero dejemos que nos hable el propio autor:

Blue Jasmine es, por encima de cualquier cuestión, una película psicológica sobre el ser humano, a la vez que una gran tragedia sobre una mujer determinada. Se centra en Jasmine, una persona que de golpe se descubre en una situación extraña. Alguien que no quiso mirar a la realidad con los ojos abiertos en un momento dado y que ahora se ve obligada a hacerlo. Sólo que, antes de su crisis, era una mujer rica que nunca se preguntaba de dónde venía el dinero que hacía rico a su marido. Ni se cuestionaba que él pudiera mirar a otras mujeres. Cuando las cosas explotan, tiene que posicionarse y actuar. Incluso conocerse mejor”. 

No vamos a descubrir aquí el argumento del film. Pero sí decir que Allen parece ajustar cuentas con los culpables de la crisis actual. Los mira con tristeza y cierta amargura, y también con un ápice de indulgencia, en el caso del vulgar novio de la hermana pobre, que llora y sabe perdonar. Calificada como una de las mejores obras de Woody Allen de estos últimos años, el profesor y crítico de El Punt Avui, Àngel Quintana, la comentaría así: 

“Toda la película se mueve en un juego constante de dialéctica entre diversos universos. Allen estructura el relato como un ir y venir del pasado. No hay flashbacks en el sentido literal del término, sino solamente una transición permanente entre lo que ella fue y en lo que ella se ha vuelto. El pasado se encuentra allí para forjar las múltiples ilusiones, pero también para revelar alguna cosa oscura y amarga que no se puede borrar. El pasado pone de relieve la destrucción de un mundo y se convierte en una amenaza que en cualquier momento puede irrumpir en el presente para desestabilizarlo. El presente, en cambio, es el territorio del exilio forzado, de la incerteza y el de una realidad nunca asumida. Allen articula esta dialéctica alrededor de dos ciudades -Nueva York y San Francisco-, pero también a partir del juego entre un universo de falsa elegancia y un universo de vulgaridad. Para algunos todo esto puede parecer arquetípico, sin embargo Allen juega con los arquetipos para describir una situación amarga al final de la cual no hay más que la oscuridad. En la memoria de aquello perdido resonarán las nostálgicas notas de una canción: Blue Moon.” (15-XI-2013).

En definitiva, se trata de una película pesimista -en otra ocasión, su autor ya había declarado: "Hoy en día, la fidelidad sólo se ve en los equipos de sonido"- que, mal que nos pese, evoca ciertas mentalidades y miserias de la sociedad contemporánea, que Woody Allen ha sabido poner en imágenes con precisión y voluntad de etnólogo. Con los años, Blue Jasmine tendrá un valor socio-antropológico; pues es un film de reconstrucción histórica. 


martes, noviembre 19, 2013

LAS INSTITUCIONES Y LA INDUSTRIA CINEMATOGRÁFICA, EN LA UB

 
 Como si de una saga se tratara, el Aula Magna de la Universidad de Barcelona (UB) acogió una cuarta mesa redonda relacionada con el séptimo arte, con motivo de la exposición "L'experiència màgica del cinema" que puede verse en el vestíbulo del Edificio Histórico de la UB. En esta ocasión, tuvo lugar el 14 de noviembre bajo el título “Les institucions i la indústria cinematogràfica” (“Las instituciones y la industria cinematográfica”). Los ponentes fueron Montse Majench, directora de la Acadèmia del cinema Català; Antonio Mourelos, presidente de la Academia Galega do Audiovisual; Ana Arrieta, abogada y asesora jurídica de la ECAM (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de Madrid), y Juanjo Caballero, profesor de la ESCAC (Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya). Josep Maria Caparrós, catedrático de Historia Contemporánea y Cine de la UB y comisario de la exposición, actuó de moderador.
 
Montse Majench fue la primera en iniciar las intervenciones. Hizo una breve presentación de la academia de la que recordó su juventud al crearse hace sólo seis años. Afirmó que cuando se fundó el modelo en el que se inspiraron fue la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Explicó que existe muy buena relación entre ambas instituciones habiéndose establecido entre ellas acuerdos y convenios para promocionar e intercambiar las respectivas cinematografías. A la hora de programar eventos como los premios Gaudí, que celebrará su nueva edición el 2 de febrero de 2014, tienen en cuenta el calendarios de la Academia española para evitar conflictos de intereses. Con respecto a la Academia Galega do Audiovisual también señaló la relación fluida existente entre ambas. Recordó que durante el Festival Filmets de Badalona se acordó pasar los cortos ganadores en los Premios Mateo de la academia audiovisual gallega que entraron en concurso. Asímismo, en la sede de la SGAE de Barcelona se pasaron gratuitamente el documental y el largometraje ganadores de estos mismos premios. Destacó la importancia del intercambio de cinematografías entre las academias y que para los espectadores es interesante, ya que en un circuito comercial no tendrían posibilidad de verlas. Con la Academia de Cine de España también tienen acuerdos similares, concretamente entre el premio Goya de honor y el premio Gaudí de honor y hacemos unos homenajes respectivos en las distintas sedes, recientemente el homenaje a Concha Velasco, se hizo en Barcelona con el pase de la película "Pim, pam, pum, fuego", en Madrid se hizo con Montserrat Carulla con el pase de “Surcos” en la sede de la Academia española.

Antonio Mourelos también hizo una presentación de la Academia que preside. Aclaró que no es exclusivamente cinematográfica que nació con el objetivo de englobar todo el sector audiovisual. Cuando se dirigen a la administración para solicitar algo siempre se acercan en nombre del audiovisual, independientemente de que unos se dediquen al cine o al medio televisivo. Hizo un breve repaso histórico del audiovisual en Galicia. Recordó que en la década de 1980 la relación que existía con la administración se limitaba a temas de subvenciones, pequeñas productoras de cine que empezaban pedían ayudas a la Xunta de Galicia. Eran un complemento a las ayudas estatales. Resaltó como fecha importante de la historia audiovisual la del nacimiento de la televisión autonómica gallega (TVGA) en 1985. Aseguró que marcó un punto de inflexión. A partir de entonces se empezó a plantear hacer una producción propia hecha desde Galicia. Los programas de ficción tardarían unos años en llegar. Destacó otra fecha clave para el sector, fue en 1990, cuando el Parlamento gallego aprobó la Ley del Audiovisual en Galicia, que considera el audiovisual como un sector estratégico. Es a partir de ahí que se puede decir que la administración política empieza a tomar cartas en el asunto y considera que el audiovisual, con muy buen criterio, es un sector que se debe apoyar porque atrae dinero y así sucede. Siguiendo con la cronología, Mourelos explicó que durante esos años empiezan las primeras subvenciones y se hacen las primeras películas y puso en relieve una nueva fecha la de 1998, en la hubo alguien que consideró que se podía hacer ficción para televisión y que podía llegar a los espectadores tan bien o mejor incluso que la que se hacía a nivel estatal. Esto que para muchos era una locura, impensable, un programa de ficción propio en gallego que se dudaba que pudiera encajar en el público se hizo realidad con la serie “Mareas vivas” que obtuvo un gran éxito de audiencia. Teniendo en cuenta que en aquella época los índices se situaban entre un 19 ó 20 por ciento de share, "Mareas vivas", llegó a tener el 42 por ciento de audiencia.  Esta serie marcó un antes y después. La televisión pasó a ser el motor que impulsaba el sector audiovisual en Galicia. Otra fecha que quiso destacar es 1993 cuando se creó la Escuela de Imagen y Sonido de Galicia, una escuela que nutre a todos los profesionales técnicos de Galicia. La administración la apoyó totalmente. Se fomentaba mucho el audiovisual desde el punto de vista industrial, se buscó crear un tejido industrial y así fue hasta el 2008 cuando las elecciones las gana el PP, pero el gobierno lo hace un bipartido, formado por el partido socialista gallego (PSGA) y el bloque nacionalista gallego (BNG). Antonio Mourelos hizo hincapié en que se produce un giro en las relaciones con la Administración muy importante. Si hasta entonces se hablaba de defender el sector audiovisual como industria, a partir de entonces, sin dejar el aspecto industrial, se busca potenciar más el talento y la creatividad sobre todo de nuevos valores. Después de cuatro años de bipartidismo volvió el PP en 2008 pero coincidió con el inicio de la crisis. Volviendo al tema de la mesa redonda, afirmó que las relaciones con la Administración son cordiales en la actualidad, “desde la Academia hemos conseguido una relación cordial, nos tratamos de tu a tu, nos entendemos, valoran el trabajo que hacemos los profesionales pero siempre dicen lo mismo, no hay dinero, pero muchas veces no es dinero lo que más pedimos”. Lamentó que quizás lo que no hay, por parte de la Administración, es el interés que había en su día por el audiovisual como sector estratégico en cuanto a lo que podía aportar como talento y creatividad.

 

Ana Arrieta, dada su amplia relación laboral con distintas instituciones, pudo dar una visión más global en este terreno. Reconoció que ha aprendida en su vida laboral que hay dos perspectivas a la hora de ver el cine, el cine como industria y el cine como talento, coincidiendo así con Antonio Mourelos. Afirmó que últimamente se habla mucho de cine unido a la industria, a la crisis, al producto interior bruto (PIB), al trabajo, al paro, pero por otro lado hemos estado hablando durante muchos años sobre la excepción cultural, el cine francés, de nuestro patrimonio. Haciendo una reflexión, Arrieta llegó a la conclusión de que el cine ni es una industria ni es talento. Consideró que hay que buscar la parte importante del cine como industria, pero tenemos que darnos cuenta que nuestro cine es un cine especial, un cine de autor, un cine hecho por personas que viven en un país, y cada uno tiene sus características pero es un cine, en cierta manera parecido al cine francés, que es parte de nuestra cultura y de nuestro patrimonio. Para ella,  el cine es un bien que hay que proteger, como se protege el patrimonio arquitectónico. Por otro lado, al margen de las relaciones existentes entre las instituciones y las administraciones de gobierno, opinó que lo importante es también la unión entre las distintas instituciones, entre las academias y las escuelas como la ESCAC o la ECAM, que son las escuelas oficiales que tiene España. Es muy importante la idea que se de a los futuros cineastas el enfoque del cine, el enfoque de nuestros valores, el enfoque de la industria, y sobre todo destacó aportar otros valores como pueden ser el diálogo, la lucha. Manifestó su convencimiento de que se pueden conseguir muchas cosas a través de la colaboración de las distintas instituciones. La ECAM es patrono de la Academia y la ESCAC lo será de otras; la Academia es patrono de la ECAM y de la ESCAC. Insistió en que el diálogo entre las distintas instituciones para ver hacia donde vamos es importante. Recordó que cuando se hizo la ley de cine que ahora está vigente se creó la plataforma del cine español que englobó a diferentes instituciones y defendió no solo a las escuelas sino a las sociedades de gestión, entre otras. Cuando hay un problema las distintas instituciones deben juntarse para que se pueda poner sobre la mesa el apoyo al cine de todos no de un determinado sector y que todos los representantes tengan cabida. Me parece muy interesante el valor de las diferentes instituciones en el desarrollo del cine como industria y como talento. Las administraciones ya sea estatal, autonómica o local, no solo ayuda dando dinero, tienen una función importante de promoción del cine español a través de ferias, de festivales y no tiene un coste de aportación económica. Aseguró que “no todo es dar dinero”. Haciendo una mirada atrás, observó que todavía estamos siguiendo la política de promoción de Pilar Miró, quien falleció hace años afirmando que no se puede estancar uno en los mismos modelos.  

Juanjo Caballero afirmó nada más iniciar su intervención que el cine es un sector que no esta regulado, que no está sujeto a unos estándares oficiales. Manifestó que el deber de las escuelas es formar un tipo de perfil profesional, formar unos profesionales con unas competencias, con unos conocimientos, con unas aptitudes que deben tratar de crear una simbiosis entre lo técnico y lo artístico, algo que debe dar pie a desarrollos de programas y planes de estudio que no dejan de ser complejos de resolver, especialmente si se tiene en cuenta que se trata de un entorno complicado como es el sector audiovisual que debe hacer frente a múltiples problemas que afectan al conjunto de la sociedad. Insistió en que hay que conseguir que el cine sintonice con esa sociedad y que el deber de las instituciones es conseguir brindar a la ciudadanía un cine en sintonía con la realidad, lo que son las preocupaciones, las cuestiones que nos afectan a todos y eso es algo que ha resultado difícil de concretar, de llevar a cabo. Juanjo Caballero explicó que la experiencia docente dentro de lo que es el panorama estatal, en el ámbito cinematográfico, debe remontarse a la década de los años 40 cuando surge el Instituto de Investigaciones y Experiencias Cinematográficas (IIEC), que luego se transformaría en lo que es la Escuela Oficial de Cine (EOC), donde surge toda una generación de nuevos talentos, de gente como Basilio Martín Patino, Manolo Summers o José Luis Borau, que significaron un recambio generacional, una nueva apuesta de entender el cine que estuvo en sintonía con lo que era la producción cinematográfica que se desarrolló en los años 60 y la década de los 70 y de la que el cine español se nutrió por espacio de varias décadas. Eso fue un relevo que tuvo un legado que de alguna manera quedó un tanto aparcado. La EOC fue clausurada justo a la finalización del franquismo, al inicio de la propia transición democrática española y se abrió todo un lapso de tiempo en el que la formación cinematográfica estuvo muy vinculada en lo que entonces eran las facultades de Ciencias de la Información, de las Humanidades. El Estado español estuvo huérfano de una formación técnico-artística de un nivel superior que pudiera asumir el reto de estar en condiciones de generar todo ese colectivo de profesionales que pudiera tomar el relevo de lo que había sido la producción cinematográfica de las décadas precedentes. En el contexto de la década de los 80 hizo notar que surgieron distintas iniciativas dentro del ámbito de la formación profesional, por ejemplo el propio Colegio Calasanz lideró todo un proyecto que llevó al surgimiento de una rama de Imagen y Sonido dentro de lo que entonces era la Formación  Profesional de 2º grado que es el equivalente a técnicos. Partiendo de ese fermento, fue germinando la idea de desarrollar una escuela superior de cinematografía vinculada a una institución universitaria como es la Universidad de Barcelona que, gracias a la invitación del entonces rector Josep Maria Bricall y también de las instituciones como el propio servicio de cinematografía y el doctor Miquel Porter i Moix, se pusieran los pilares para sacar adelante el proyecto de la constitución de la Escola Superior de Cinema i d’Audiovisuals de Catalunya, la ESCAC, eso fue en 1994, un año más tarde se incorpora la ECAM y a raíz de eso hemos seguido un poco cada uno al amparo de los que lo hicieron posible, la ECAM de la Academia, y la ESCAC de las instituciones que le ampararon como la UB o la propia Escoles Pias  donde tuvo su origen. A partir de entonces, ambas escuelas han tratado de desarrollar una tarea formativa que tiene básicamente por objeto generar una nueva hormada de profesionales, no sólo de directores sino de otras competencias que permitan que sea posible el plantear la apertura de un nuevo horizonte en el panorama cinematográfico al menos en términos creativos, profesionales. Todo esto nos lleva a tratar de desarrollar programas, iniciativas que no se conformen tan solo con tirar adelante o propiciar el desarrollo de cortometrajes sino también en buena medida hacer posible uno de los cometidos básicos de cualquier escuela de cine ser la plataforma que propicie que los alumnos estén en condiciones de presentarse ante el sector. J. A. Bayona, Guillermo Morales, Mar Coll son un ejemplo del recambio generacional, de la capacidad de la Escuela de poner un grupo de nuevos valores. Estamos haciendo frente como escuela, como sector y en términos culturales, en términos de país, del catalán y del Estado. Estamos en un momento especialmente delicado en el que nos enfrentamos a un momento de inflexión, en el que hay que ver de que forma todo acaba reajustándose para conseguir hacer viable un nuevo modelo de cine, una nueva forma de entender el sector y hacer posible que ese cine español o catalán pueda continuar desarrollándose y que la ciudadanía española o catalana, pueda continuar disfrutando del derecho de tener a su alcance aquello que desean poner de manifiesto cineastas que se han formado, que forman parte del tejido cultural propio del país.
 

 
(Publicado en http://coleccionjmqueralto.blogspot.com, 17-XI-2013) 

jueves, noviembre 14, 2013

DEBATE SOBRE LOS GÉNEROS CINEMATOGRÁFICOS EN EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA

 
El Aula Magna de la Universidad de Barcelona (UB) fue el escenario de la tercera mesa redonda, titulada “Un viaje a los géneros: animación, documental, ficción”, el pasado 14 de noviembre, dentro del ciclo que se está celebrando con motivo de la exposición “L’experiència màgica del cinema” que puede verse en el vestíbulo del Edificio Histórico hasta el 17 de diciembre. La mesa estuvo integrada en esta ocasión por dos profesores, Magí Crusells, vicedirector del Centre d’Investigacions Film-Història de la UB, y Francesc Sánchez Barba, historiador de cine y director asociado de la revista Filmhistoria Online, el productor y director de documentales, Albert Solé, y el miembro de la junta directiva de Diboos (Federación Española de Asociaciones de Productoras de Animación)  y de Animats (Associació Catalana de Productors d’Animació), Tony Albert. El catedrático de Historia Contemporánea y Cine de la UB, Josep M. Caparrós, fue el moderador.
 
Magí Crusells inició las ponencias que darían paso al debate, haciendo un travelling histórico por diferentes décadas del género del documental. Las primeras referencias fueron para la fotografía en movimiento, de la que afirmó que desde su aparición tuvo la necesidad de captar la realidad, y los primeros trabajos de los hermanos Lumière que fueron pioneros en hacer documentales. De la década de 1920 destacó los "newsreels" o noticiarios a los que posteriormente se les dio una narrativa que llevaría al género del documental. De los años 30 mencionó documentales que trataron temas sociales y políticos tales como el fascismo; en los años 40 la guerra mundial marca el contenido cinematográfico que se utiliza como elemento de propaganda, por un lado exaltando los valores de los países aliados, o por contra, criticando al enemigo a través de las imágenes. De la década de los 50 resaltó la implantación de la televisión en Estados Unidos y que el cine documental encontró un gran aliado en ella. Crusells dijo, profundizando en el caso de España, que ve el cine documental muy ligado a la situación política y social del momento. Bajo su punto de vista, el primer documental que supuso un antes y un después fue Las Hurdes. Tierra sin pan (1933) de Luis Buñuel, realizado durante la República. También aseguró que al igual que la segunda guerra mundial marcó el cine documental, en España lo hizo la guerra civil. España se convirtió en el centro de producción a nivel mundial los tres años de guerra. La llegada de la democracia supuso un boom de documentales en los que se querían explicar hechos que durante la dictadura no se habían podido tratar. Con respecto a la actualidad, afirmó que las nuevas tecnologías y plataformas han transformado el lenguaje narrativo, las fronteras de los géneros están más desdibujadas, y puso como ejemplo el docudrama. Recordó una definición de documental que hizo Llorenç Soler, reconocido documentalista: "un documental constituye una ficción elaborada a partir de elementos seleccionados y extraídos de la realidad".
 

 
Albert Solé fue la voz de la experiencia, como productor y director de documentales. Ha dirigido, entre otros, Bucarest. La memoria perdida, sobre la enfermedad del alzheimer que sufrió su padre Jordi Solé Tura, uno de los padres de la Constitución española de 1978, quien falleció en 2009. Por este trabajo obtuvo un Goya.  Parafraseó a Patricio Guzmán, otro gran documentalista, quien afirmaba que "un país sin cine documental es como una familia sin álbum de fotos". Manifestó que las instituciones políticas han cedido a los creadores la responsabilidad de recuperar la memoria histórica. Con la llegada de la democracia todos los cineastas más o menos consolidados han tenido la necesidad de hablar de su infancia, de la guerra civil o de la época franquista bajo su punto de vista. Hacer esto ha fomentado recuperar la memoria y ha permitido hacer una buena industria de cine documental. Quiso dejar claro que la relación entre poder político y cine es constante. Las nuevas tecnologías han facilitado la democratización en la capacidad de fabricar películas. Para Solé la ficción es planificación y el documental improvisación. También afirmó que la gente que viene de la ficción y se apunta al documental aporta nuevos lenguajes lo que para él es muy estimulante. Anunció que vamos hacia la convergencia de géneros. La ficción se funde con el documental y la animación se funde también con el lenguaje documental. El documental es un lenguaje extremadamente ágil y rico, con muchas posibilidades. A pesar de cierto pesimismo, porque se están ahogando las vías de financiación, Albert Solé mostró su optimismo ante el futuro de este género que considera que está más vivo que nunca. No hay ningún gran director de cine que en algún momento no se haya acercado al documental. Considera que en Cataluña son unos privilegiados porque tienen una televisión autonómica que cree en ellos, no pasa lo mismo en otros lugares de España. No hay prácticamente líneas de fomento ni de soporte al documental y solo hay algunas ayudas públicas, que cada vez son más reducidas. Se quejó de la obsesión que hay por las audiencias en las televisiones españolas. “Estamos en un círculo vicioso, si no tienes audiencia no te dan el dinero, pero si no tienes presupuesto y no puedes hacer el trabajo en las condiciones adecuadas no tienes audiencia, es un círculo”. Su conclusión para fomentar el documental es hacer pedagogía y que todas las partes se involucren: universidades, profesores, estudiantes e insistió en la responsabilidad que debían asumir todos los que están en la industria.
 
Francesc Sánchez Barba inició su intervención afirmando que este mundo es cambiante y que es bueno hacer una reflexión. Según él, aunque los especialistas han hablado mucho sobre los géneros cinematográficos y la fusión entre éstos, no han llegado a una conclusión. En algunos manuales que se han hecho clasificaciones, se ha llegado a hablar de 775 categorías en los géneros. Opinó que todo este material es en definitiva un material de la experiencia, de la percepción, aunque a veces es engañosa. Lo comparó como algo similar a la novela. Hizo hincapié en que el cine de ficción, los géneros, a lo primero que apelan es a la experiencia personal, explican historias. Considera que las personas son unas grandes devoradoras de historias de ficción. En los años 60 se dejan de seguir los cánones, y se busca un discurso muy fragmentado, muy articulado. Hizo observaciones interesantes como que en 1915 no se hablaba de películas del oeste, de western, sino que se hablaba de películas de trenes, que era la gran novedad del siglo, o que las películas más pacifistas de la historia del cine son las bélicas. Manifestó, recordando las palabras de algunos estudiosos, que “los géneros son caminos por los que transitan los espectadores” o que algunas películas postmodernas viven de la nostalgia de antiguas de géneros, como el cine negro o el melodrama. También explicó que en los últimos 20 ó 30 años no sólo los críticos han hecho aportaciones sobre lo que es el cine y los géneros, sino que dentro de la misma profesión, hay un discurso de investigación, de reflexión a partir de las propias imágenes.
 
 
 
Tony Albert nos acercó al género de la animación bajo su experto punto de vista profesional y empresarial. Destacó el boom actual de la animación española con películas como Planet 51, Las aventuras de Tadeo Jones", El Cid, Arrugas, Chico y Rita, o El bosque animado, etc. Facilitó datos de interés derivados de la gran producción en este sector en los últimos años. España cuenta con unas 200 productoras de animación que facturan unos 150 millones de euros al año. Afirmó que el futuro de la animación en España es muy potente. Al igual qua Albert Solé, hizo un llamamiento a la educación, pidiendo a las instituciones ayuda para la formación de nuevos animadores, que no se encuentran en España. Remarcó que la animación está cada vez más presente en el cine actual y en las nuevas plataformas por lo tanto hay que prestarle más atención.
 
(Publicado en http://coleccionjmqueralto.blogspot.com, 11-XI-2013)
 

lunes, noviembre 11, 2013

LUCES Y SOMBRAS EN EL CINE ESPAÑOL


Según los datos facilitados por la Sociedad General de Autores de España (SGAE), Lo imposible, Amanacer 2 y Las aventuras de Tadeo Jones han sido las películas más taquilleras del año pasado en nuestro país.

La galardonada producción de Juan Antonio Bayona encabeza el ranking, pues fue vista por 5.841.630 millones de personas y obtuvo una recaudación de 40,5 millones de euros, mientras que el film de animación de Enrique Gato alcanzó los 2.685.767 espectadores y 17,9 millones de taquilla. A esta última, sólo le superó la referida película de Bill Condon (cartel) -la última entrega de la saga de vampiros Crepúsculo-, con 3.126.072 espectadores y 21,4 millones de recaudación, seguidas de El Hobbit. Un viaje inesperado y la francesa Intocable.

Con todo, a pesar de este éxito comercial, durante el 2012 de las 1.537 películas fueron exhibidas en España, 349 fueron autóctonas (60 menos que en 2011), lo que supone un 22,7 por ciento del total y 1,6 puntos menos que en el año 2011. Pero éste no es el único dato negativo del cine español, pues también hubo un descenso en el número de sesiones: un total de 4.397.917, casi un 3% menos que en 2011; así como de espectadores: 93.353.847, un 4,94% menos que el año anterior. Luces y sombras en el cine español de nuestros amores (y dolores).


Pero, ¿quién tiene la culpa? Si les parece, de todo ello hablaremos en una próxima DE PELÍCULA.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 19-XI-2013)

martes, noviembre 05, 2013

BAJAR EL PRECIO DE LAS ENTRADAS



La reciente Fiesta del Cine ha demostrado que el público aficionado responde ante la gran pantalla si los exhibidores ofrecen las entradas más baratas. La nueva iniciativa llevada a cabo por los empresarios españoles llenó las salas cinematográficas con largas colas y cientos de miles de espectadores, en Madrid y Barcelona.

La entrada se puso a 2,90 euros. En esta segunda ocasión, había que inscribirse antes, pero sin adelantar el importe. De ahí que se registraran en la web de esta convocatoria más de 1.500.000 personas. Y en siete días la venta subió el 900%, 850.000 entradas en 48 horas. De ahí que el empresario de los multicines Renoir, Enrique González Macho -actual presidente de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España-, manifestara ante este éxito que “no han sido más, porque la gente no cabía en las salas”, al tiempo que afirmó que “era necesario adecuar el precio a la demanda”. 

En nuestro país, el número de pantallas es de 2.924, distribuidas en 323 cines, que representan el 90% del parque español de salas. Pero con la subida del IVA al 21%, las descargas legales e ilegales de películas se han disparado, y el público ve los filmes de estreno o reestreno preferente en el propio ordenador.   

No obstante, como afirmaba el especialista Pedro Vallín, “aún hay otra interpretación estos días, procedente de la teoría económica: no es el IVA ni son los precios, sino la brutal pérdida de poder adquisitivo de las clases medias, pues su nivel de consumo es a la postre único motor de los sectores del ocio, empezando por la cultura”. Sea como fuere, hay que bajar el precio de las entradas, si queremos salvar el cine en la pantalla grande de unas salas cada vez más vacías.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 4-XI-2013)



jueves, octubre 31, 2013

"EL NACIMIENTO DEL SÉPTIMO ARTE", PRIMERA MESA REDONDA DE LA EXPOSICIÓN L'EXPERIÈNCIA MÀGICA DEL CINEMA

         

La primera mesa redonda, “A la recerca del precinema: el naixement del setè art” (“A la búsqueda del precine: El nacimiento del séptimo arte”), programada en el marco de la exposición L'experiència màgica del cinema, tuvo lugar el 24 de octubre en la Escuela del Doctorado de la Universidad de Barcelona en lugar de celebrarse, como estaba previsto, en el Aula Magna debido a la huelga convocada en las universidades de toda España por los estudiantes en protesta por el proyecto de la LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa). Participaron en esta mesa redonda tres reconocidos profesores: Ángel Luis Hueso, catedrático de Historia del Cine, Universidad de Santiago de Compostela; Jean-Claude Seguin, catedrático de Historia del Cine, Université Lumière (Lyon II); y Francisco Javier Frutos, profesor titular de Historia de los Medios Audiovisuales, Universidad de Salamanca. Josep Maria Caparrós Lera, catedrático de Historia Contemporánea y Cine, Universidad de Barcelona, y comisario de la exposición, fue el moderador.

Angel Luis Hueso, el primer profesor que obtuvo una cátedra de cine en España, fue el primero en abrir fuego. Después de unas amables palabras de agradecimiento a la Universidad y la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó, como hicieron el resto de ponentes cuando les tocó el turno, nos deleitó con sus conocimientos y descripciones del siglo XIX, época en la que se enmarca el nacimiento del cine y en la que tuvo lugar el desarrollo industrial en Europa. Un siglo fascinante –como calificó- en el que se produjeron muchos avances científicos profundamente interconectados, las grandes migraciones, las grandes transformaciones de las ciudades. En este contexto surge el concepto de ocio vinculado a la vida urbana. El extraordinario desarrollo de la fotografía, gracias a talentos como Niepce, el aspecto lúdico de los inventos el facil acceso am la población. Puso como ejemplo la publicidad de la casa Kodak “Usted dispara y Kodak hace lo demás”. 



Le siguió Francisco Javier Frutos, un gran experto en linternas mágicas, planteando puntos de vista muy interesantes. Por ejemplo sobre el estudio del pasado él afirma que no ve fósiles sino potencialidades que se proyectan en el futuro. Rechaza el término de precine, que lo considera desafortunado, y prefiere el de arqueología de los medios. Aboga en poner la mirada en los momentos previos y posteriores al nacimiento del cine y no focalizarlo tanto en 1895, año en que se hizo la primera proyección cinematográfica de la historia en Paris. Considera que hay momentos muy trascendentales como el invento de la linterna mágica o la fotografía, después de 1840.  En 1895, afirmó Frutos, se hicieron 12.000 espectáculos de linternas mágicas en Paris. Fue el período de mayor auge. Con respecto a Lumière, lo definió como un pionero o un “culminador”, que supo congregar una serie de enseñanzas y más que un principio de ciclo representó el fin de un ciclo. Además la ley del mercado dio el triunfo a su cinematógrafo.

Jean-Claude Seguin, una de las personas que más saben sobre los Lumière, fue el tercero y último en intervenir, antes de dar paso a las preguntas del público asistente. Si las dos anteriores intervenciones fueron interesantes ésta siguió la misma línea y siguió atrapando la atención del público. También habló de lo que el definió como primitivismo del cine ya que también rechazaba el término precine. Manifestó que nadie tiene una verdad y que en todo caso hay cuestiones de modas o tal vez de ideologías. Destacó dos hechos: la búsqueda de la reproducción del movimiento en los juguetes de la clase adinerada y la preocupación por el análisis del movimiento en 1880 de los fisiólogos. Para Seguin el cinematógrafo es la síntesis del movimiento. En esta labor de estudiar el movimiento destacó los descubrimientos de Muybridge y Marey en el campo de la fotografía. También resaltó el papel motor de dos empresarios: Edison y Lumière. Ambos consiguen montar espectáculos. Son dos formas de capitalismo y los dos tienen una red económica que les permite extender sus inventos en los cinco continentes.


La exposición L’experiència màgica del cinema, que puede verse en el vestíbulo del Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona (UB) hasta el 17 de diciembre de 2013, está organizada por la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó, con el apoyo del Vicerrectorado de Relaciones Institucionales y Cultura de la UB y del Centre d’Investigacions Film-Història.

(Publicado en Fundación Aula de Cine, http://coleccionjmqueralto.blogspot.com.es, 28-X-2013.

lunes, octubre 28, 2013

LA MIRADA DE LA FE EN EL CINE


Con este título se ha celebrado en Madrid el II Congreso de SIGNIS España, la organización mundial heredera de la famosa Oficina Católica Internacional del Cine (OCIC). Los actos han tenido lugar en las Universidades de San Dámaso y CEU-San Pablo, bajo la dirección del profesor Juan Orellana.

Han sido diversas las mesas redondas y conferencias que han centrado un programa de alta especialización, en las que disertaron reconocidos profesionales del Séptimo Arte. Tras el discurso inaugural del cardenal Gianfranco Ravasi, presidente del Consejo Pontificio de la Cultura, tres mesas redondas abrieron el primer día: “La fe en el cine contemporáneo: entre la mixtificación y la pura subjetividad”, protagonizada por los profesores Alfonso García Nuño y Juan Orellana; “De Tarkovski a Malick: dos místicos del celuloide”, a cargo de los doctores Rafael Llano e Ignacio Carbajosa; y “El cine de las grandes preguntas”, con los cineastas Gracia Querejeta (foto), la directora de 15 años y un día -actual candidata al Oscar de Hollywood por nuestro país-, y Juan Manuel Cotelo, el realizador de La última cima; con intervención de expertos como Julio Rodríguez Chico sobre Ermanno Olmi, entre el numeroso público asistente.

Asimismo, cabe destacar sendas conferencias especializadas. La primera dictada por el profesor José Luis Almarza, de la Universidad Autónoma de Madrid, y titulada “En lo que va de siglo XXI”; y la de clausura, “Diálogos en la fronteras: los jurados SIGNIS”, a cargo de dos profesores de la Universidad CEU, Ana Lanuza y Jesús de la Llave. Otra mesa redonda se celebró el segundo día del Congreso -que ha contado con numerosa asistencia de público-: “El reflejo de la fe en la ficción televisiva: Lux Vide y Provident Films”, protagonizada por el profesor José Ángel Cortés y el crítico Jerónimo José Martín, presidente del Círculo de Escritores Cinematográficos (CEC). 

En otras sedes españolas, se han celebrado paralelamente sesiones especializadas, con otras proyecciones y conferencias. Y en Barcelona ya se anuncia para el próximo mes la X Mostra de Cinema Espiritual, que de algún modo cerrará este “Año de la Fe”. 

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 28-X-2013)

domingo, octubre 20, 2013

PRIMER CANAL DE CINE ESPAÑOL EN AMÉRICA



En plena crisis del cine autóctono, el empresario Enrique Cerezo -asimismo presidente del Atlético de Madrid-, ha lanzado un ambicioso proyecto para la pequeña pantalla.  A través de su distribuidora Video Mercury, emitirá por el canal “MIS (Made in Spain) Películas”, de la televisión de Puerto Rico, filmes españoles, “para que los americanos se acostumbren a ver películas con acento español”, manifestó. 

Puerto Rico es sólo es la primera etapa de este gran proyecto. Desde el pasado septiembre, algunos de los mejores títulos del cine autóctono ya están disponibles por medio del canal televisivo Liberty Cablevision, el más grande del país, que llega hoy a unos 200.000 hogares. “Puerto Rico es la puerta para entrar en los Estados Unidos. El mercado prácticamente lo tienen copado los mexicanos. Pero el cine español está muy reconocido en el extranjero”, afirmó Cerezo.

Asimismo, este primer canal de cine español en América intentará ofrecer 24 horas ininterrumpidas de películas autóctonas. Su amplio catálogo combina estrenos y filmes recientes con películas clásicas: desde Tesis, de Amenábar, y La caja 507, de Urbizu, hasta ¡Bienvenido, Míster Marshall!, de Berlanga, La caza, de Saura o La calle sin sol, de Rafael Gil.

Enrique Cerezo prevé que la iniciativa, financiada con capital privado y sin apoyo oficial, llegue a Chile a final del presente año; mientras mantiene conversaciones con plataformas televisivas de Estados Unidos. “Nos gustaría dar a conocer el cine español en todos los lugares del mundo”. Pues esperemos que tenga mayor acogida que en su propio país. 

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 21-X-2013)

miércoles, octubre 16, 2013

ANIMADA INAUGURACIÓN DE LA EXPO "L'EXPERIÈNCIA MÀGICA DEL CINEMA" EN LA UB


Un numeroso público asistió ayer, 15 de octubre, a la inauguración de la exposición “L’experiència màgica del cinema”, en el vestíbulo del Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona (UB) que mantendrá sus puertas abiertas hasta el 17 de diciembre de 2013.

Protagonizaron los parlamentos de la inauguración, por orden de intervención, el catedrático de Historia Contemporánea y Cine y comisario de la exposición, el Dr. Josep Maria Caparrós, el coleccionista y presidente de la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó, la Vicerrectora de Relaciones Institucionales y Cultura, Lourdes Cirlot y el vicepresidente de la Fundación, Jordi S. Bonet. Al final de las intervenciones irrumpió en el vestíbulo un inesperado clon del actor cómico estadounidense Groucho Marx –miembro de una de las familias más divertidas de Hollywood- para devolver la manívela de un proyector que forma parte de la exposición que misteriosamente había llegado a sus manos. A partir de ese momento Josep Maria Queraltó inició una visita guiada en la exposición seguida por el amplio público asistente.


En el acto inaugural de la exposición, organizada por la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó, con el apoyo del Vicerrectorado de Relaciones Institucionales y Cultura y del Centro de Investigaciones Film-Historia, también se presentó un catálogo de 92 páginas editado por Publicacions i Edicions de la UB y la Fundación, que introduce esta muestra, recoge la historia de los orígenes del séptimo arte y reproduce los aparatos expuestos en el vestíbulo. Destacan las firmas del Rector de la UB Dídac Ramírez, la Vicerrectora Lourdes Cirlot, el director de la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya (ESCAC), Josep Maixenchs, el Dr. Josep Maria Caparrós Lera, Josep M. Queraltó y Jordi S. Bonet.


(Publicado en Fundación Aula de Cine, http://coleccionjmqueralto.blogspot.com.es, 16-X.2013)

lunes, octubre 14, 2013

"EL NAIXEMENT DEL CINEMA" AL FNAC

El profesor Josep M. Caparrós dio una clase magistral sobre los inicios del cine en la FNAC Triangle de Barcelona

El catedrático de Historia Contemporánea y Cine de la Universidad de Barcelona (UB), Josep M. Caparrós, dio la conferencia “El naixement del cinema” en la planta de libros de la FNAC Triangle de Barcelona el pasado 11 de octubre. Esta ponencia forma parte de la serie de cuatro conferencias acordadas entre la Fundación Aula de Cine Colección Josep M. Queraltó y la FNAC, con motivo de la exposición “Fa molt de temps…l’odissea del cine” que puede verse hasta el 24 de noviembre en la cuarta planta del centro comercial Arenas de Barcelona.

Josep Maria Caparrós Lera, doctor en Filosofía y Letras y profesor de la Universidad de Barcelona desde 1982, además de Director-fundador del Centre d’Investigacions Film-Història, hizo un interesante repaso histórico sobre los inventos y sus creadores que llevaron a la aparición del cine un no tan lejano 28 de diciembre de 1895 con la proyección en Paris de las primeras películas de los hermanos Lumière filmadas con el cinematógrafo. Nos hizo retroceder hasta la época del hombre paleolítico que a través de las pinturas rupestres dibujó las primeras imágenes en movimiento. De allí un salto a Ptolomeo y Euclídes, inventores de ingenios que reproducían movimiento (siglo II); para continuar con los espectáculos de sombras de Java (siglo XI); el invento de la linterna mágica en 1654 por el sabio judio alemán Athanasius Kircher; el invento del fenaquistiscopio, en 1832, por el belga Joseph-Antoine Ferdinand Plateau, que definió en 1829 el principio de la persistencia de la visión; el teatro óptico y el praxinoscopio del francés Émile Reynaud; la aparición de la fotografía, la primera mitad del siglo XIX, de la mano de Niepce y Daguerre; el fusil fotográfico de Marey; la película fotográfica de George Eastman Kodak; la emulsión de gelatinobromuro  del doctor Jaume Ferran i Clua; el fonógrafo y el kinetoscopio de Edison; el invento del bioscopio, un artilugio para filmar imágenes en movimiento, creado en 1892 por el alemán Max Skladanowsky; y finalmente los hermanos Lumière, Louis y Auguste, considerados los padres de la cinematografía, crearon en 1894 el cinematógrafo, un aparato que tenía tres funciones, filmar, hacer copias por contacto y proyectar.
(Publicado en la web de la Fundación Aula de Cine, http://coleccionjmqueralto.blogspot.com.es, 14-X-2013)