sábado, marzo 08, 2008

Centenario de Anna Magnani: SIMPLEMENTE ANNARELLA


Anna Magnani, Annarella para los italianos, no era sólo una actriz: su fuerza y su embrujo excepcionales la convirtieron en un emblema del Séptimo Arte


Así se conocía en Italia a esta gran diva de la pantalla. Pero la Magnani no había nacido en la Ciudad Eterna, como dicen algunos textos, sino en la no menos histórica y sugerente Alejandría, el 7 de marzo de 1908. Su padre era de origen egipcio y su madre de Rímini. Llegó a Roma a los cinco años, y se pagó los estudios en la Academia de Arte Dramático trabajando como artista de variedades. Sin embargo, pronto se transformaría en una actriz de teatro e incluso fundó su propia compañía.

En el cine debuta en 1934, con el melodrama La ciega de Sorrento, de Nunzio Malasomma. Un año después se casa con el director Goffredo Alessandrini, para quien interpretará Caballería (1936). Con todo, hasta la década de los cuarenta, no concibe su auténtico personaje: en la un tanto autobiográfica Nacida en viernes (1941), con el maestro Vittorio de Sica, en la explosiva mujer de los barrios proletarios del filme de Luigi Zampa Noble gesta (1947), o la también populista Campo de'fiori (1943), en dialecto romano y con Aldo Fabrizzi como "partenaire".

SIEMPRE ROMA.- Pero Anna Magnani destacaría sobre todo por su creación de mamma asesinada por los nazis, en la obra maestra de Roberto Rossellini, Roma, ciudad abierta (1945), película que abrió el Neorrealismo. Después, entre nuevos títulos, daría otra lección interpretativa con Bellísima (1950), de Luchino Visconti, para encarnar su propio papel en el episodio de este autor en Nosotras, las mujeres (1953) y demostrar su registro artístico en cintas históricas como Anna Garibaldi (Alessandrini, 1952) y La carrosse d'or (Jean Renoir, 1953). En esta bella obra del maestro galo, Anna Magnani dio vida al personaje de la Perrichola: estuvo realmente genial como la Camila de Prosper Merimée, influida por el estilo de la Commedia dell'arte.

Su fama ya era internacional. Por eso enseguida fue reclamada por Hollywood. En la Meca del Cine, el dramaturgo Tennessee Williams escribió ex profeso para ella La rosa tatuada (1955), de Daniel Mann, con la cual obtuvo el merecido Oscar a la mejor actriz. Le dio réplica Burt Lancaster. Una película que no autorizó la censura franquista, pero que finalmente se vio por nuestra televisión. En Estados Unidos todavía protagonizó un melodrama dirigido por George Cukor, Viento salvaje (1957), con Anthony Quinn y Tony Franciosa, y otro drama sudista, Piel de serpiente (Sidney Lumet, 1959), una adaptación de La caída de Orfeo del mismo Tennessee Williams, que tuvo a Marlon Brando como "partenaire", aunque lamentablemente falló la química entre ambos: el Método del Actor’s Studio no combinó con el naturalismo de la Magnani.

PROBLEMAS.- De ahí que regresara a su Italia querida y se encontró con una sorpresa: la gran diva de la pantalla, la popular Annarella, tuvo serios problemas para seguir en el candelero. El productor Carlo Ponti no la escogió para interpretar Dos mujeres (1960), y el célebre papel de la Sciocciara de Alberto Moravia se lo dio a su esposa Sofía Loren, que al principio debía interpretar a la hija. Las malas lenguas dicen que el binomio Ponti-Loren quiso borrar del estrellato a la Magnani. La verdad es que en toda la década únicamente apareció en dos filmes importantes: Mamma Roma (1962), de Pier Paolo Pasolini, y El secreto de Santa Vittoria (Stanley Kramer, 1969), otra vez junto a Anthony Quinn. Y volvió al teatro para subsistir. No obstante, Pasolini había modernizado el clásico personaje de madre proletaria en una prostituta que intenta salvar a su hijo del hampa. Siguiendo su particular estilo, este realizador representó la agonía del hijo de la mamma dolorosa copiando al Cristo yacente de Mantegna. Ella es -escribió Terenci Moix- «la representante más genuina de lo popular en el cine mundial, un fenómeno de fuerza única, un huracán de sentimientos que se comunica en cualquiera de sus interpretaciones».

Prácticamente retirada de los platós -Franco Zeffirelli, que le dio a interpretar en los escenarios La Loba de Verga, insistiría en el boicot que sufrió del matrimonio Ponti-, la Magnani dedicó los últimos años de su vida a cuidar a su hijo, que había quedado paralítico por poliomelitis. Su muerte, acaecida un año después de que Fellini la recuperara para su Roma (1972), conmovió a Italia y a los aficionados de todo el mundo. Annarella era el Séptimo Arte.

(Publicado en ABCD las Artes y las Letras, 8-III-2008).

4 comentarios:

Mraga dijo...

Estimado profesor Caparrós,
le agradezco el placer que me ha proporcionado éste homenaje a la injustamente olvidada Anna Magnani, a la vez que me permito incidir en algún error. La actriz nació en el 1908 en la ciudad de Roma. Esto lo cuenta Giancarlo Governi en su última edición de "Nannarella -que no Annarella-. Il romanzo di Anna Magnani", esto es, una biografía de Anna Magnani actualizada de una antigua edición de los 80, para la que el biógrafo obtuvo la partida de nacimiento que la reconocía como ciudadana romana nacida en la Via Salaria número 124, cerca de la Porta Pia. Así Governi consiguió desmentir la alimentada leyenda sobre el origen egipcio, surgido de los años en que la actriz residió en Alejandría para visitar a su madre -que se mudó a Egipto dejando a la recién nacida al cargo de la abuela- o quizá fundado por la propia Magnani siguiendo la moda de la identidad exótica de los artistas de revista de los años 20. Sea como fuere, y a pesar de aparecer como egipcia en las primeras enciclopedias, Nannarella era romana, de padre calabrés apellidado del Duce y cuya madre, Marina Magnani, nació en el pueblo de Fano en la región de Pesaro-Urbino, y no en Rímini, como usted sugiere. Éstos documentos a los que me remito los he tenido que ir a buscar a Roma, porque lamentablemente en España no existe ni una traducción que pueda ponernos al corriente de quién fue una de las actrices más importantes de la historia del cine. Si estuviera interesado en alguno de ellos no dude en escribirme. Le mando un cordial saludo. (margacmur@gmail.com)

J. M. Caparrós Lera dijo...

Apreciada colega:

Agradezco mucho su valioso comentario.
La verdad es que aporta nuevos datos sobre Nannarella y su nacimiento en Roma.
De ahí que si publico estos artículos del blog en un libro, rectifique los errores que señala y realmente he cometido.
Gracias de nuevo por su rigurosa aportación.
Reciba el más cordial saludo de

José María Caparrós

Mraga dijo...

Estimado profesor,
ya que hemos entrado en contacto, aprovecho para contarle un poco cómo acabé en su blog. Estoy terminando los estudios de comunicación audiovisual en la universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Durante el mes de marzo estuve en Roma en ocasión del centenario de Anna Magnani, y descubrí lo "poco cotizada" que está hoy en día su figura. No existe una biografía o un estudio sobre su legado en España, así que decidí, como proyecto post-académico, mudarme a Italia el año que viene para escribir o bien un ensayo o un documental sobre su figura. Esto se lo cuento porque toda opinión profesional me será de ayuda en mi proceso de documentación, así que todo lo que pueda intercambiar con usted sólo por lo que me supera en experiencia, me sería de gran ayuda. Me interesa mucho, por ejemplo, saber cómo un especialista en cine como usted vivió desde España la trayectoria de la actriz. La cita de Terenci Moix añadida en su artículo, por ejemplo, era del todo desconocida para mí y me pareció muy interesante. Sucede a menudo que lo de fuera se valora más que lo propio, y yo sólo sé de Anna Magnani por los especialistas italianos, que a menudo acostumbran a tener más calificativos para Sofia Loren que para Anna Magnani -la supuesta conspiración Ponti-Loren, por ejemlo, es un tema tabú en Italia, y al respecto solo se pronunció en una ocasión Franco Zeffirelli- ¿Recuerda, por ejemplo, si su muerte tuvo alguna resonancia en la actualidad española? (Apunto que tengo 23 años, y en el 73 yo no había nacido). Ahí dejo mi sugerencia. No he conseguido acceder al mail del blog a través de su perfil, así que seguiré frecuentando esta página. Gracias y hasta pronto.

Marga Carnicé

J. M. Caparrós Lera dijo...

Benvolguda Marga,

M'alegra molt el teu gran interès professional i reivindicatiu d'Anna
Magnani. Sí, pot ser molt adient fer un documental o escriure sobre aquesta gran actriu, injustament oblidada.
La cita a Terenci Moix (d'ont surt l'errada d'Annarella!), és del seu llibre "Las grandes estrellas del cine", Barcelona, Biblioteca de La Vanguardia, 1983, pp. 209-212.
No recordo cap ressò especial amb motiu de la seva mort, però potser podries cercar en la Biblioteca de la Filmo, on ténen una carpeta amb retalls dels diaris de casa nostra.
O.K?
Resta a la teva disposició (e-mail personal: jmcaparros@ub.edu) i et saluda ben cordialment

Josep Maria Caparrós