sábado, febrero 15, 2014

PREMIOS "GOYA": UNA GALA SOPORÍFICA


La gala de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España provoca cada año polémica en la prensa. Pero, una semana después del evento, quería hacer unas consideraciones no políticas sobre los galardones de este año.

La 28 edición de los "Goya" han tenido dos protagonistas principales: David Trueba (foto) y su film minoritario Vivir es fácil con los ojos cerrados, que se llevó los seis premios más importantes, entre ellos Mejor película, Director y Guión original y Actor (Javier Cámara); y otra desmadrada cinta comercial de Álex de la Iglesia -ausente en la ceremonia (como el ministro de Cultura) -, Las brujas de Zugarramurdi, que obtuvo ocho "Goyas" técnicos. La perdedora fue La gran familia española, de Daniel Sánchez Arévalo, que es una comedia destructiva sobre la institución familiar; mientras Amour, del austríaco Michael Haneke, una ambigua película sobre la eutanasia, obtuvo el "Goya" a la Mejor película europea.

Por tanto, filmes de low cost, como La herida, del debutante Fernando Franco, y la galardonada de David Trueba -que tuvo muy poco éxito de público, y ahora se reestrena en 60 salas de toda España- han sido los premios del cine español de este año pasado de crisis, como comentó el presidente de la Academia, el productor, distribuidor y exhibidor Enrique González Macho, dentro de una gala bastante reivindicativa, sosa y soporífera, presentada con muy poca gracia por Manel Fuentes.

Más emotivo resultó el "Goya" de honor para el veterano Jaime de Armiñán, que tampoco estuvo demasiado acertado en sus tristes comentarios de agradecimiento, así como los profesionales españoles que han desaparecido este año: los tradicionales In memoriam de 2013 dedicados a Alfredo Landa, Sara Montiel, Manolo Escobar, Pepe Sancho, Maruja Asquerino, Constantino Romero, Amparito Rivelles, Lolita Sevilla... hasta los realizadores Bigas Luna y Jesús Franco, o el productor Elías Querejeta -cuya hija, Gracia Querejeta, merecía ser premiada por 15 años y un día-, entre muchos otros.


Estamos en un momento difícil para el cine autóctono, como ya hemos comentado en este blog. Esperemos que el Gobierno baje el IVA del actual 21 por ciento al 10%, como ha hecho con respecto a la compra de obras de arte e implantado más dureza en la piratería; pues las películas españolas siguen teniendo poca asistencia de espectadores.

(Publicado en DE PELÍCULA, http://www.diarioya.es, 17-II-2014)