martes, marzo 03, 2015

ABBAS KIAROSTAMI, ENTRE NOSOTROS


El más famoso maestro del cine iraní, Abbas Kiarostami, ha vuelto a nuestro país para enseñar a hacer cine a los jóvenes. Si en 2006 estuvo en el CCCB para dialogar con el cineasta español Víctor Erice -allí tuve el honor de saludarle-, ahora va a impartir durante diez días un taller de cortos a 55 estudiantes y una masterclass con José Luis Guerín.

El más famoso maestro del cine iraní, Abbas Kiarostami, ha vuelto a nuestro país para enseñar a hacer cine a los jóvenes. Si en 2006 estuvo en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB), para dialogar con el cineasta español Víctor Erice -allí tuve el honor de saludarle-, ahora va a impartir durante diez días un taller de cortos a 55 estudiantes.

Kiarostami (Teherán, 1940), que es un gran especialista en cine infantil -fundó en 1969 el Departamento Cinematográfico Intelectual de Niños y Adolescentes en su ciudad natal-, ha sido el creador de una escuela fílmica en su país. Destacó con su premiado tríptico ¿Dónde está la casa de mi amigo? (1987), Y la vida continúa (1992) y A través de los olivos (1994), antes de brindarnos esa obra maestra que es El sabor de las cerezas (1997). Después nos ofrecería El viento nos llevará (1999) y Copia certificada (2010), entre otras.

El maestro Abbas Kiarostami ha ejercido una gran influencia en toda una generación de cineastas iraníes, algunos tan aplaudidos como su discípulo Jafar Panahi (último Oso de Oro en el Festival de Berlín’2015 y todavía en la cárcel por su defensa de los Derechos Humanos), Marzieh Meshkini (El día que llegué a ser mujer, 2001) o Majad Majidi (El color del paraíso, 2002), que como todas sus películas testimonian la evolución de su país.

Con todo, “la sombra de Kiarostami es alargada”; pues el desaparecido maestro del cine japonés, Akira Kurosawa, se manifestó así en el Festival de Tokio’94 sobre su admirado colega iraní: “Es difícil encontrar las palabras justas para hablar de las películas de Kiarostami. Hay que ir a verlas y darse cuenta de que son simplemente maravillosas. Cuando Satyajit Ray murió [el maestro del cine indio], me quedé muy triste. Pero después de ver los filmes de Kiarostami pensé que Dios había enviado a la persona para reemplazarlo. Me pregunto -continuaba el gran cineasta oriental (que antes se había declarado ateo)- por qué los países que tienen una larga historia cinematográfica me parecen menos buenos hoy, mientras los países que poseen una cultura cinematográfica más reciente son formidables. Es una pregunta que me planteo cuando veo las películas de Abbas Kiarostami”.


Sus filmes se pueden ver en la Filmoteca de Catalunya hasta el 31 de marzo; al tiempo que la productora Black Factory ha sido la organizadora del referido taller especializado, cuyo objetivo es que los alumnos aprendan y acaben esta semana con un cortometraje bajo el brazo, mientras Kiarostami realizará también el suyo.