viernes, marzo 13, 2015

"SELMA" ROMPE UNA LANZA CONTRA LA SEGREGACIÓN RACIAL


La cineasta afronorteamericana Ava DuVernay ha realizado un film excelente, que evoca la célebre caminata de 50 millas desde la población de Selma (Alabama) y su famoso puente hasta Montgomery, la capital del Estado, que tuvo lugar en 1965, poco después de que Martin Luther King recibiera el Premio Nobel de la Paz.

Aunque el principal protagonista es el Dr. King (perfectamente encarnado por David Oyelowo), no se trata de un biopic ni de una película hagiográfica sobre el líder no violento sobre los Derechos Humanos en su lucha contra la segregación racial; sino un film de reconstitución histórica, muy bien ambientado y capaz de emocionar al espectador.

La recreación de personajes, por ejemplo el presidente Johnson (Tom Wikinson), resulta notable, así como el clima de discriminación que sufrieron los negros estadounidenses durante tan largo período, pese a la legislación de igualdad que no siguieron muchos Estados y un gran número de ciudadanos blancos. Pensar que un afroamericano como Barack Obama llegaría a presidente de los Estados Unidos era un sueño, el mismo que manifestó el propio Luther King en su discurso tras la marcha sobre Washington en 1963: “I have a dream”, también de crítica contra la guerra de Vietnam.

Martin Luther King, Jr., había nacido en 1929, y estaba licenciado en Teología y era doctor en Filosofía. Pastor de la iglesia baptista, promovió el movimiento de los derechos civiles de los negros en USA, y firmó las leyes reivindicativas junto al presidente Johnson. Esta película, candidata a los Oscar del presente año, ha molestado a algunos, ya que el protagonista queda como el gran reformador de la legislación racial y no el presidente del país.

Curiosamente, cuando apenas tenía diez años, Luther King cantó en el coro de Atlanta, durante el estreno de la película Lo que el viento se llevó (1939). Como los Kennedy, cinco años antes y dos meses después, fue asesinado el 4 de abril de 1968, a los 39 años. Su viuda, Coretta Scott (que interpreta en el film Carmen Ejogo), promovió una fundación a su nombre.