sábado, agosto 08, 2015

"GHADI", O LA SOMBRA DE BERLANGA ES ALARGADA


Estos días veraniegos se ha estrenado en España una singular película libanesa, Ghadi, realizada en 2013 por Amin Dora, que presenta unos valores humanos y artísticos que merecen su visionado y nos facilitan el presente comentario.

Narra la sencilla historia de un músico, profesor de piano, casado y padre de dos niñas, que cuando tienen el tercer hijo nace con síndrome de Down. Tras consultar a su maestro, ya jubilado y defensor de la vida, deciden llevar adelante ese nacimiento. Sin embargo, eso ocasiona un conflicto en el barrio de la pequeña localidad donde viven, El Mshakka, pueblo costero del Líbano.

El pequeño Ghadi emite sonidos que molestan al vecindario y pretenden que los padres lo ingresen en un centro especializado. A fin de lograr que las autoridades permitan que se quede en casa -pues es la alegría de la familia-, inventan una extraña historia: dicen a sus convecinos que su hijo es un ángel, que solucionará los problemas que tiene cada uno.

Y es aquí donde el film posee claras influencias del cineasta Luis García Berlanga, uno de los pocos maestros del cine español, por el sentido del humor sainetesco, su estilo coral, los planos-secuencia y las reminiscencias de la película Los jueves, milagro (1957), como ya han reconocido los entendidos. Ghadi ofrece asimismo un espléndido estudio de mentalidades populares, como hacía Berlanga en sus mejores filmes.

Estamos, por tanto, ante una obra ingeniosa, que rompe una lanza en favor de la vida y del derecho a nacer de las personas disminuidas, que pueden hacer mejores a los demás. Porque a través del engaño -que al final confesarán los protagonistas- cada uno soluciona viejos problemas y miserias personales a través de la creencia en Ghadi,  

De ahí la referencia a Mozart y a la música de este genio, que cultiva el profesor y escuchamos en la película. Un gran artista, a quien habían anunciado con deficiencias y su madre quiso tener.