domingo, febrero 07, 2016

UNA EMOTIVA GALA DE LOS "GOYA", CON PREMIOS BIEN REPARTIDOS Y CRÍTICA POLÍTICA COMEDIDA


Este año no pude asistir a los premios "Gaudí" catalanes ni a los "Goya" españoles -aunque tenía invitación- por un repentina operación. Así, me animé a seguir los de la Academia del Cine Español por internet.

La película de Cesc Gay, Truman, fue la vencedora de la noche, como ocurrió días antes con los galardones de la Acadèmia del Cinema Català. Se llevó los cinco principales "Goya", derrotando a Nadie quiere la noche, de la también catalana Isabel Coixet  -que obtuvo cuatro técnicos- y a la favorita, La novia, de Paula Ortiz -que ganó sólo dos- y a la muy nominada, Un día perfecto -que había votado yo-, de Fernando León de Aranoa, que consiguió el galardón al Mejor guión adaptado y le entregó Mario Vargas Llosa.

Con intervenciones y dedicatorias muy emotivas de algunos jóvenes premiados, que hasta nos hicieron saltar las lágrimas, el nuevo presidente de la Academia, el actor Antonio Resines, estuvo comedido en su discurso reivindicativo, como asimismo el presentador Dani Rovira con sus lances políticos al ministro de Cultura y a los líderes de los partidos que asistieron a la gala: Pablo Iglesias y Albert Rivera, con esmoquin, Pedro Sánchez y Alberto Garzón, en traje sin corbata y con corbata, respectivamente. También estuvieron en la gran fiesta del cine español la alcaldesa de Madrid, el presidente del Congreso y la presidenta de la Comunidad madrileña.

Entre los numerosos galardones, quisiera destacar el concedido al Mejor largo de animación, Atrapa la bandera, y al cortometraje de ficción, El corredor, cuyos autores han ganado dos años seguidos.

Sobre el filme premiado, Truman, me gustaría añadir que es una obra original, muy bien protagonizada por Ricardo Darín y Javier Cámara, donde se valora la amistad, pero ofrece una visión pesimista de la enfermdad terminal -con un toque a la eutanasia- e incurre en una escena de alcoba al final que rompre la sobriedad del relato.

Por último, les recomiendo dos filmes premiados, que tratan de temas rabiosamente actuales: el thriller del debutante Dani de la Torre, El desconocido, y la ópera prima de Juan Miguel del Castillo, Techo y comida, interpretada por Natalia de Molina, que derrotó a actrices tan consagradas como Juliette Binoche y Penélope Cruz, que estuvieron en esta 30 edición de los "Goya".