miércoles, mayo 27, 2015

LAS AYUDAS AL CINE ESPAÑOL NO DEPENDERÁN DE LA TAQUILLA

Recientemente, el Consejo de ministros del Gobierno del PP ha aprobado un Real decreto que modifica la discutida Ley del Cine, aprobada por el Gobierno del PSOE en el año 2007. La nueva ley iniciará de inmediato la transición del actual modelo de ayudas al cine español.
Se trata de conceder las ayudas a la amortización, que los productores reciben a posteriori -se reciben dos años después de estrenada una película-, a un nuevo modelo de ayudas a priori, que se implementarán a través de un sistema de puntuación automático que evite la arbitrariedad en la concesión de las subvenciones. Aun así, continuarán las ayudas a los proyectos de cine alternativo, como ha sucedido hasta ahora.
El acuerdo pactado entre el actual Gobierno y los sectores profesionales de nuestra endémica industria cinematográfica ha costado tres años. No obstante, hasta el año 2008 convivirá este nuevo modelo con las obligaciones de financiación generadas por el antiguo. De ahí que el Gabinete Rajoy también haya aprobado de forma paralela un crédito extraordinario para hacer frente a las obligaciones de amortización que vencen este 2015, por un importe de 16 millones de euros.
Con esta modificación de ayudas al cine autóctono se pretende mejorar la seguridad jurídica y financiera de un sector muy afectado por la crisis económica, que se completa desde el pasado enero con el aumento de las desgravaciones fiscales a la inversión hasta el 20 por ciento.

De momento, aunque el cine español subsista con las criticadas subvenciones, al menos no se beneficiarán de las ayudas oficiales -que proceden del erario público- los meros subproductos (léase Torrente) que no benefician en nada al cine español.